Familia paseando con cochecito de bebé por un parque

Contenido de esta guía

Criar hijos en Suiza implica conocer varios frentes: desde el momento del parto y el funcionamiento del sistema educativo hasta las actividades pensadas para familias, entre otros temas. Esta guía reúne lo que conviene saber sobre cada uno de ellos.

Suiza resulta un país muy adecuado para la crianza: es seguro y cuenta con servicios sanitarios y educativos de alto nivel. A ello se suman numerosas actividades y atracciones aptas para los más pequeños, que las familias pueden disfrutar juntas. Ahora bien, los padres expatriados recién llegados, según el lugar del que provengan, pueden encontrar un tanto llamativo el estilo de crianza suizo, que otorga bastante autonomía a los niños.

Como preparación para criar hijos en Suiza, este artículo incluye la siguiente información:

Normas familiares en Suiza

Para las familias recién llegadas al país, criar hijos en Suiza puede resultar algo distinto a lo que conocen en su nación de origen. Esto se debe, en gran parte, a que los suizos suelen adoptar un enfoque bastante liberal en la educación de los niños, aun cuando mantienen muchas de las normas familiares tradicionales que también se observan en otros países.

La familia nuclear, formada por dos progenitores y, normalmente, uno o dos hijos, es la estructura más habitual en Suiza. Aun así, el aumento de los divorcios y el envejecimiento de la población han generado algunos cambios.

Por esa razón, resulta algo más frecuente encontrar hogares monoparentales (13%) o los llamados «hogares ensamblados» (6%), que integran a parientes extendidos o a parejas del mismo sexo. En las zonas rurales, no obstante, las estructuras familiares tradicionales conservan un peso considerable.

En Suiza, la familia ocupa un lugar central en la vida cotidiana, y padres, hijos y demás parientes suelen compartir tiempo juntos. Las comidas, por ejemplo, son un momento de encuentro para conversar sobre lo ocurrido durante la jornada. El domingo también es una fecha importante para estar en familia, especialmente al aire libre.

Los abuelos también suelen participar en la vida de sus nietos, comparten tiempo de calidad con ellos y colaboran en el cuidado de los niños.

Por qué los rituales familiares resultan importantes para las familias expatriadas

Aunque los lazos familiares son muy sólidos, la independencia ocupa un lugar central en la cultura suiza. Por lo general, los padres fomentan desde temprana edad que sus hijos sean autónomos, y la mayoría de los jóvenes deja el hogar familiar cuando tiene alrededor de 24 o 25 años.

Suele ocurrir que la familia extensa viva cerca, aunque por lo común no bajo el mismo techo. Los abuelos, a su vez, pueden residir en residencias de retiro o centros de atención para personas mayores cuando ya no son capaces de vivir de forma independiente.

En lo relativo a los roles de género dentro del núcleo familiar, los hombres y las mujeres son bastante iguales y reparten las tareas del hogar. Incluso pueden animar a los hijos a colaborar cuando tienen la edad suficiente para ello.

Actividades y atracciones para familias

Dado que la familia ocupa un lugar central en la vida suiza, pasar tiempo con los hijos es una parte fundamental a la hora de criar hijos en Suiza. Por fortuna, el país ofrece numerosas aventuras aptas para toda la familia en la naturaleza, como esquiar, practicar ciclismo de montaña y hacer senderismo.

También existen numerosas atracciones pensadas para los más pequeños en ciudades importantes como Zúrich y Berna, así como en sus alrededores, entre ellas museos, castillos y jardines botánicos.

Los paisajes naturales más bellos de Suiza

Como Suiza suele ser un país muy amable con los más pequeños, la mayoría de las instalaciones públicas ofrece servicios pensados para las familias con niños. A modo de ejemplo, los trenes cuentan con vagones familiares, existen numerosos parques infantiles por todo el territorio, al igual que zonas para cambiar pañales y alquiler de cochecitos de bebé (carriolas). Algunos aeropuertos también disponen de amplias áreas de juego bajo techo equipadas con toboganes y estructuras para trepar, concebidas para los niños más pequeños.

Los niños y los padres en Suiza

Actitudes hacia los niños

En lo relativo a criar hijos en Suiza, los niños suelen ser tratados como pequeños adultos y gozan de una gran independencia desde edades muy tempranas. Los padres tienden a dejar que hagan muchas cosas por sí mismos o que prueben por su cuenta. Por ejemplo, no resulta nada inusual que los más pequeños caminen solos, o en compañía de amigos, hasta la escuela primaria.

Los padres, por su parte, suelen depositar una gran confianza en sus hijos y acostumbran a escuchar sus opiniones y a respetarlas. Naturalmente, este estilo de crianza puede requerir un tiempo de adaptación, sobre todo para quienes están emigrando a Suiza desde un país donde los padres asumen un papel más presente en la educación de los niños.

El parto

El seguro médico básico suizo cubre la totalidad de los servicios de maternidad desde la semana 13 de embarazo hasta el momento del parto. Esto incluye los controles y análisis habituales, los cursos de preparación prenatal, el parto mismo e incluso la asesoría durante la lactancia materna.

Las madres pueden optar por dar a luz en un hospital con obstetras y médicos, en su propio hogar o en un centro de partos atendidas por una matrona. Justo después del nacimiento, al bebé se le realiza una serie completa de pruebas para valorar su salud y su desarrollo, entre ellas el test de Apgar. En ese momento, los padres también reciben la oportunidad de iniciar el calendario de vacunas infantiles, que es recomendable aunque no obligatorio.

Cuidado infantil

En Suiza existe una amplia oferta de opciones de cuidado infantil, tanto públicas como privadas. Por ejemplo, los más pequeños pueden acudir a las crèches o krippen (guarderías) o a las nurseries hasta los cuatro años, edad en la que comienza el preescolar. Eso sí, la mayoría de las crèches son privadas y la disponibilidad puede variar de un cantón a otro.

El cuidado infantil en Suiza no es gratuito, aunque existen algunas subvenciones y ayudas a disposición de los padres. Los centros públicos, que reciben fondos estatales, resultan más económicos; sin embargo, las plazas disponibles suelen ser más limitadas.

Dado que las listas de espera para las guarderías pueden ser bastante largas, se aconseja a los futuros padres iniciar la búsqueda en una etapa temprana del embarazo. Para averiguar qué centros públicos y privados están disponibles en su zona, basta con ponerse en contacto con el municipio local.

El cuidado en el propio hogar es otra alternativa para los padres que deseen evaluar la posibilidad de contratar a una au pair, una niñera, una persona de cuidado por horas o una cuidadora infantil.

Educación

Suiza cuenta con uno de los mejores sistemas educativos del mundo y, por esa razón, los padres expatriados pueden confiar en que sus hijos recibirán una formación de primer nivel.

El sistema educativo de Suiza se reparte entre el sector público y el privado. Aunque las escuelas públicas brindan una buena formación, los hijos de expatriados pueden encontrarse con dificultades por la barrera del idioma, ya que las clases se imparten en una de las cuatro lenguas oficiales del país: alemán, francés, italiano y romanche.

Vacaciones escolares en Suiza

Por esa razón, muchas familias expatriadas optan por matricular a sus hijos en colegios internacionales privados, donde las clases se dictan en inglés y en otros idiomas. Varios de estos centros son bilingües o multilingües y otorgan titulaciones reconocidas a nivel mundial, como el diploma del Bachillerato Internacional (IB).

Criar hijos en Suiza

Estilos de crianza en Suiza

Como ya se ha mencionado, criar hijos en Suiza suele ser bastante liberal y está orientado a formar niños independientes. Por esta razón, la paternidad helicóptero (aquella en la que los cuidadores se involucran en exceso en la vida de sus hijos) no forma parte de la cultura suiza. Al contrario, los padres prefieren animar a sus hijos a aprender mediante sus propias vivencias.

Este enfoque relajado de la crianza se extiende en general por toda Suiza, a pesar de la diversidad cultural del país. Aun así, según el cantón en el que uno se encuentre, es posible que niños y padres se refieran entre sí con términos diferentes.

Estos son los términos para madre, padre, hijo e hija que se pueden escuchar en todo el país:

  • Francés suizo: père/papa (padre/papá) / mère/maman (madre/mamá) / fils (hijo) / fille (hija)
  • Alemán suizo: vater/vati (padre/papá) / mutter/muti (madre) / sohn (hijo) / tochter (hija)
  • Italiano suizo: padre/papa (padre/papá) / madre/mama (madre/mamá) / figlio (hijo) / figlia (hija)
  • Romanche: bab (padre) / mumma (madre) / fegl (hijo) / feglia (hija)

Las familias también cuentan con un sinfín de apodos cariñosos para sus hijos en francés, alemán e incluso italiano. Aun así, en las comunidades internacionales de Suiza sigue siendo habitual escuchar mum y dad (mamá y papá, en inglés).

La crianza de los adolescentes

En Suiza, la crianza de los hijos suele dejar un amplio margen de autonomía, y esto resulta especialmente cierto en el caso de los adolescentes. Los suizos tienden a forjar amistades duraderas desde edades tempranas, y estas vínculos se consolidan con frecuencia gracias a la vida social que llevan durante la adolescencia.

La vida al aire libre es una parte esencial de la adolescencia en Suiza, y la mayoría de los jóvenes disfruta del esquí, el montañismo, el ciclismo y el fútbol. Muchos participan además en actividades comunitarias y escolares, como deportes, clubes y programas extracurriculares. La música también ocupa un lugar destacado entre sus gustos y, con frecuencia, es una asignatura obligatoria en la escuela.

También es habitual que los adolescentes suizos den sus primeros pasos en la vida nocturna local. Por eso no es raro verlos socializar en restaurantes, clubes y bares, sobre todo porque la edad legal para consumir alcohol es de 16 años. Muchos comienzan además a salir en pareja alrededor de los 14 años.

Apoyo a la crianza y clases para padres

En Suiza existe una amplia oferta de clases para padres y muchas de ellas ayudan a los futuros progenitores a prepararse para el parto y el cuidado de los hijos durante los primeros años.

Las clases prenatales y de preparación al parto suelen estar incluidas en los planes de seguro de enfermedad y se encuentran con facilidad en hospitales, clínicas privadas e incluso centros comunitarios de toda Suiza. La ciudad de Zúrich, por ejemplo, ofrece un servicio de asesoría llamado There For You, dirigido a padres con hijos de hasta cinco años. Algunas guarderías y centros de cuidado infantil, como Children First en Zúrich, también brindan apoyo a las familias.

Numerosas escuelas cuentan, además, con programas del tipo asociación de padres en los que las familias pueden participar en la vida escolar de sus hijos. Conviene contactar directamente con el centro para solicitar información sobre estas iniciativas.

Familias con necesidades especiales en Suiza

Criar hijos en Suiza puede no venir acompañado de mucho apoyo gubernamental, aunque existen algunas prestaciones disponibles para las familias con hijos que presentan discapacidades o necesidades especiales.

Durante la primera infancia existen más de 100 servicios de intervención que operan en el propio hogar familiar o en instalaciones dedicadas. Algunos de ellos son privados, como All Special Kids en Ginebra, mientras que otros funcionan a través de las autoridades locales del cantón.

Asimismo, Suiza avanza hacia la inclusión de las necesidades educativas especiales (NEE) en las escuelas primarias y secundarias públicas ordinarias.

También hay escuelas especializadas centradas por completo en que los niños con discapacidad o necesidades especiales aprendan en un entorno seguro y acogedor. Se puede ampliar la información al respecto en el sitio web de la European Agency for Special Needs and Inclusive Education.

Adopción y acogimiento en Suiza

En 2022 se registraron 529 adopciones en Suiza, de las cuales 87 correspondieron a parejas del mismo sexo. Técnicamente, cualquier persona que cumpla ciertos criterios básicos puede adoptar a un menor, ya sea en pareja o como progenitor soltero.

Quienes deseen adoptar dentro de Suiza deben acudir a la agencia central de adopción de su cantón. Para las adopciones internacionales, en cambio, el trámite debe realizarse a través de agencias que cuenten con la autorización del gobierno federal.

Entre los requisitos básicos para todas las adopciones se encuentran los siguientes:

  • Una diferencia de edad mínima de 16 años y máxima de 45 años entre el adoptante y el menor
  • Acreditación de capacidad para ofrecer al menor una crianza estable en Suiza y una educación adecuada; un trabajador social evaluará a los aspirantes
  • El consentimiento del menor (y de sus padres biológicos, si se conocen y están vivos), siempre que esté en condiciones de darlo

Las parejas también deben acreditar que están casadas y que han convivido durante un mínimo de tres años. Cada progenitor debe tener, además, al menos 28 años y estar registrado como residente en Suiza.

Adopción internacional: ¿está preparado?

No obstante, existen algunos casos en los que una persona casada puede adoptar de forma individual. Por ejemplo, si lleva tres años separada de su pareja, o si esta no cuenta con capacidad legal. Las personas solteras también pueden adoptar, siempre que tengan al menos 28 años.

Los abuelos y las personas mayores en Suiza

Como se ha señalado, los abuelos ocupan un lugar relevante dentro de la unidad familiar en Suiza. Con frecuencia colaboran en la crianza de los hijos y el cuidado infantil y aportan apoyo económico a sus nietos.

Aun así, dado el alto grado de independencia que caracteriza a los suizos, los abuelos rara vez comparten vivienda con sus hijos y nietos. Lo habitual es que prefieran residir cerca, pero cada uno en su propio hogar.

Quienes ya no pueden valerse por sí mismos, en cambio, suelen instalarse en residencias de jubilados, centros de atención para personas mayores u hogares de ancianos. A modo de ejemplo, en 2019 unas 90.342 personas recibían cuidados de larga duración en las 1.563 residencias de mayores de Suiza.

En Suiza existen distintas formas de llamar a los abuelos según el cantón. Estos son algunos de los términos que podrían encontrarse:

  • Francés suizo: grand-père/papi (abuelo) / grand-mère/mamie (abuela) / petit-enfant (nieto o nieta)
  • Alemán suizo: grossvater/grospapi (abuelo) / grossmutter/grosi (abuela) / grosskind (nieto o nieta)
  • Italiano suizo: nonno (abuelo) / nonna (abuela) / nipote (nieto o nieta)
  • Romanche: tat (abuelo) / tatta (abuela) / beadi/beadia (nieto/nieta)

La familia extensa en Suiza

La familia extensa también puede tener un papel en la crianza de los hijos en Suiza. Los tíos y las tías suelen colaborar en el cuidado de los niños cuando viven en las cercanías y, por supuesto, los primos comparten juegos y amistad, sobre todo durante la infancia.

Estas son algunas de las palabras que se emplean para nombrar a los integrantes de la familia extensa en los diferentes cantones:

  • Francés suizo: oncle (tío) / tante (tía) / cousin(e) (primo/prima)
  • Alemán suizo: onkel (tío) / tante (tía) / vetter/base (primo/prima)
  • Italiano suizo: zio (tío) / zia (tía) / cugin(o/a) (primo/prima)

Dado que Suiza es un país cristiano, donde buena parte de la población se identifica como católica o protestante, muchos padres designan padrinos (gotti) para sus hijos y suelen elegir para ese papel a amigos y, en ocasiones, a hermanos de la familia.

Las mascotas en Suiza

Los suizos sienten un gran cariño por los animales y las mascotas forman parte de numerosos hogares del país. De hecho, casi la mitad de las viviendas suizas (43%) cuenta con una.

Según las estimaciones de Protección de los Animales de Suiza (Swiss Animal Protection, SAP), en el país viven 1,6 millones de gatos como animales de compañía, más de medio millón de perros, un número similar de roedores y conejos, 370.000 reptiles y más de tres millones de peces de acuario.

Tener mascotas en Suiza

Desde 2007, todos los perros de Suiza deben llevar un microchip (transpondedor) claramente identificable y a prueba de falsificación, además de estar inscritos en la base de datos AMICUS. Los gatos, en cambio, no están obligados por ley a ser esterilizados, identificados con microchip ni registrados, aunque se recomienda encarecidamente hacerlo.

Existen asimismo normas específicas para importar animales al país, algo que conviene conocer si tiene pensado trasladarse a vivir allí con su pequeño compañero. El país también aplica leyes rigurosas para proteger a las mascotas.

Trabajo y bienestar social para las familias en Suiza

En Suiza, los padres sí disponen de un permiso parental tras el nacimiento de un hijo, siempre que hayan abonado cotizaciones a la seguridad social durante un mínimo de nueve meses y hayan trabajado al menos cinco meses.

Las madres tienen derecho a hasta 14 semanas de permiso de maternidad, durante las cuales perciben el 80 % de su sueldo habitual (con un límite de CHF 195 diarios), más dos semanas adicionales sin retribución. Los padres, por su parte, pueden gozar de hasta dos semanas de permiso de paternidad, también con el 80 % de su ingreso normal (hasta CHF 195 al día).

El país también contempla prestaciones y asignaciones orientadas al cuidado de los menores, entre ellas la asignación familiar, subsidios de cuidado infantil, deducciones de impuestos y descuentos para familias con varios hijos.

Salud y bienestar familiar en Suiza

Los niños atraviesan numerosas enfermedades a lo largo de su crecimiento. Aun así, quienes están criando hijos en Suiza pueden estar tranquilos, ya que el país cuenta con uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo.

Toda persona residente en Suiza tiene la obligación de contratar un paquete básico de seguro médico, al que puede añadir planes privados si así lo desea. Esta norma también incluye a los menores, que deben contar con su propio seguro dentro de los tres meses siguientes al nacimiento.

La atención médica infantil en Suiza

El plan básico de seguro de salud cubre numerosos servicios de utilidad para los niños, entre ellos la atención pediátrica, las vacunas y los tratamientos elementales. Aun así, los padres deberán asumir un copago por estos servicios.

Si bien las vacunas infantiles no son obligatorias en Suiza, el gobierno recomienda de forma firme la inmunización contra la tos ferina, la hepatitis B, el tétanos y la triple vírica (sarampión, paperas y rubéola). Puede ampliarse esta información en el artículo dedicado a las vacunas en Suiza.

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Preguntas frecuentes

¿En qué se diferencia el estilo de crianza suizo del de otros países?

Los suizos adoptan un enfoque bastante liberal y fomentan la autonomía de los niños desde edades tempranas. Los pequeños son tratados como pequeños adultos, y los padres suelen escuchar sus opiniones y respetarlas. Si vienes de un país donde los padres asumen un papel más presente, puede requerir un tiempo de adaptación.

¿Es seguro dejar que los niños caminen solos a la escuela en Suiza?

Sí, no resulta nada inusual que los más pequeños caminen solos, o en compañía de amigos, hasta la escuela primaria. Los padres suizos depositan una gran confianza en sus hijos. Al ser Suiza un país seguro, esta independencia temprana forma parte del estilo de crianza local.

¿Qué actividades hay para hacer en familia con niños en Suiza?

En la naturaleza pueden practicarse esquí, ciclismo de montaña y senderismo, y el domingo es un momento habitual para estar en familia al aire libre. En ciudades como Zúrich y Berna, y en sus alrededores, hay museos, castillos y jardines botánicos. Además, existen numerosos parques infantiles por todo el territorio.

¿El parto en Suiza está cubierto por el seguro médico?

Sí. Según la guía, el seguro médico básico suizo cubre la totalidad de los servicios del parto. Esto se suma a que el país cuenta con servicios sanitarios de alto nivel.

¿Los abuelos participan en el cuidado de los niños o conviven con la familia?

Los abuelos suelen participar en la vida de sus nietos, comparten tiempo de calidad con ellos y colaboran en el cuidado de los niños. Por lo general, la familia extensa vive cerca, aunque no bajo el mismo techo. Cuando ya no pueden vivir de forma independiente, pueden residir en residencias de retiro o centros de atención para personas mayores.

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