
Contenido de esta guía
- Samichlaus: el Papá Noel suizo
- Schmutzli: ¿villano o secuaz?
- Tradiciones suizas en torno a Samichlaus y Schmutzli
¿Conoce usted a Samichlaus y a Schmutzli? Déjese envolver por el espíritu navideño con la versión suiza del clásico dúo de policía bueno y policía malo.
Suiza luce especialmente hermosa durante la Navidad: las luces festivas aportan un encanto particular a los pueblos alpinos. Son muchas las maneras de entrar en el ambiente navideño en Suiza; entre ellas, visitar alguno de los deliciosos mercados navideños suizos debería estar en su lista de planes para las fiestas.
Sin embargo, es posible que se lleve una sorpresa al ver a Samichlaus (el Santa suizo, o San Nicolás) recorriendo el país justo antes de Navidad acompañado de un imponente ayudante de apariencia intimidante llamado Schmutzli.
En las siguientes secciones podrá conocer más sobre esta legendaria pareja:
- Samichlaus: el Papá Noel suizo
- ¿Quién trae regalos a los niños suizos?
- Schmutzli: ¿villano o ayudante?
- Tradiciones suizas en torno a Samichlaus y Schmutzli
Samichlaus: el Papá Noel suizo
El Papá Noel suizo, llamado Samichlausse inspira en las tradiciones en torno a San Nicolás, personaje histórico. Si se imagina a Santa Claus con un marcado toque suizo, la imagen cambia: en lugar de un anciano alegre con risa sonora, Samichlaus es un personaje sabio y digno, que combina la ternura de un abuelo con el papel de guía moral.
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Con ropas amplias de obispo, sombrero alto y bastón dorado, Samichlaus tiene un aspecto más sagrado que festivo. No visita los hogares en Nochebuena, sino el 6 de diciembre, día de San Nicolás.
La misión de Samichlaus no se centra en los regalos materiales, sino en fomentar la reflexión, la bondad y el buen comportamiento de los niños. Suele llevar un gran saco repleto de nueces, mandarinas, galletas, pan de jengibre y chocolates. Dependiendo de cómo se hayan comportado durante el año, Samichlaus reparte estas golosinas entre los niños que visita.
Samichlaus porta su conocido goldene Buch (libro dorado), donde consulta las notas que los padres o docentes le entregan. Esas notas detallan los puntos fuertes de cada niño y los aspectos que debe pulir. No busca avergonzar a nadie: su trato es afable aunque firme, y sus consejos suelen sentirse como un empujón cálido hacia una mejor versión de uno mismo.
Junto a sus palabras de aliento, carga un saco con pequeños detalles significativos: mandarinas, maní y chocolates. Esta tradición valora la sencillez y la formación del carácter, un respiro bienvenido frente a una época navideña centrada en los regalos.
¿Quién lleva regalos a los niños suizos?
Contrario a lo que podría pensarse, Samichlaus no entrega regalos a los niños el día de Navidad.
En la región germanoparlante de Suiza, es Christkindlique en español significa «Niño Cristo», quien entrega los obsequios a los niños en Nochebuena. No queda del todo claro si Christkindli representa al niño Jesús o a un ángel de rostro querubín.
Para anunciar la llegada de Christkindli, un adulto de la familia hace sonar una campana durante la celebración navideña. Al escucharla, los pequeños corren a sus habitaciones para que Christkindli pueda dejarles sus regalos.
Cuando los niños regresan a la sala, los presentes ya están bajo el árbol de Navidad. Entonces todos entonan algunos villancicos antes de proceder al intercambio de regalos.
En la zona francófona de Suiza, es Père Noël (Papá Noel) quien lleva los regalos en Nochebuena.
Schmutzli: ¿villano o secuaz?
Samichlaus no se desplaza solo. Lo acompaña un ayudante de aspecto inquietante llamado Schmutzlique encarna el alter ego del bondadoso Samichlaus. Viste una larga túnica oscura y luce un pelo negro y desgreñado.
La palabra «Schmutzli» procede del término del alemán suizo que significa sucio, y el personaje hace honor a su nombre. Suele llevar consigo una escoba, un látigo de ramas y un gran saco, objetos que utilizaba para amenazar a los niños que se portaban mal.
Samichlaus y Schmutzli no visitan a los niños suizos en un trineo volador procedente del Polo Norte. En su lugar, llegan guiando a un burro por la nieve desde su cabaña en la montaña. Con el paso del tiempo, Schmutzli ha dejado casi por completo la labor de castigar y prefiere dedicarse a asistir en silencio a Samichlaus en el reparto de dulces. En ocasiones, incluso se les puede encontrar jugando al fútbol con los escolares.
No obstante, Schmutzli conserva un aire enigmático que, al mostrarse junto a Samichlaus, transmite una leve inquietud.
Tradiciones suizas en torno a Samichlaus y Schmutzli
El 5 de diciembre, víspera del día de San Nicolás, se llevan a cabo en toda Suiza los desfiles de persecución de San Nicolás (Klausjagen). Estas celebraciones desbordan colores vivos, cantos estruendosos, cencerros resonantes, chasquidos de látigo, velas brillantes y trompetas atronadoras. La procesión se ilumina con antorchas y faroles (Iffeleträgern) que semejan vidrieras.
Aquí, los niños suizos portan linternas para recibir a Samichlaus y Schmutzli. Las familias se colocan en las calles para dar la bienvenida a Samichlaus, quien va repartiendo pan de jengibre y dulces a los que se acercan a verlo. Cuando los pequeños se encuentran con él, lo habitual es que le dediquen un poema (spruchli). Los niños aprenden spruchli en la escuela o en casa, y también se les motiva a redactar el suyo.
Samichlaus pregunta a los niños cómo se han portado durante el año y los anima a esforzarse más en el año siguiente. Como agradecimiento por sus poemas y para premiar su buen comportamiento, Samichlaus y Schmutzli les entregan dulces típicos, que suelen incluir lebkuchenchocolates, cacahuetes y mandarinas.
Durante la semana previa al 6 de diciembre, los niños pueden visitar a Samichlaus y Schmutzli en su cabaña del bosque en Zúrich. La ciudad cuenta incluso con un tranvía mágico temático llamado Märlitram, que Samichlaus maneja personalmente, recorriendo un circuito por la ciudad y saludando a todos los niños.
La noche del 5 de diciembre, los padres piden a sus hijos que limpien sus zapatos y los dejen junto a la puerta principal de la casa. Si los niños se han portado bien durante el año, al despertar encontrarán una bolsa de Samichlaus (Chlaussack) dentro de sus zapatos. En cambio, si han sido traviesos, pueden hallar un trozo de carbón o unas ramas de Schmutzli.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo visita Samichlaus a los niños suizos?
Samichlaus no visita los hogares en Nochebuena, sino el 6 de diciembre, día de San Nicolás. Su misión se centra en fomentar la reflexión, la bondad y el buen comportamiento, y reparte golosinas como nueces, mandarinas y chocolates según cómo se hayan portado los niños.
¿Qué aspecto tiene Schmutzli y qué lleva consigo?
Schmutzli viste una larga túnica oscura, luce pelo negro y desgreñado, y su nombre proviene del término del alemán suizo que significa ‘sucio’. Suele llevar una escoba, un látigo de ramas y un gran saco, objetos que usaba para amenazar a los niños que se portaban mal.
¿Cómo llegan Samichlaus y Schmutzli a los pueblos?
No llegan en un trineo volador desde el Polo Norte, sino guiando a un burro por la nieve desde su cabaña en la montaña. Así recorren los lugares donde visitan a los niños.
¿Qué es el Klausjagen y cuándo se celebra?
El Klausjagen son desfiles de persecución de San Nicolás que se llevan a cabo el 5 de diciembre, víspera del día de San Nicolás. Incluyen colores vivos, cantos, cencerros resonantes, chasquidos de látigo, velas y trompetas, con antorchas y faroles que semejan vidrieras.
¿Quién trae regalos a los niños en Nochebuena en la región germanoparlante de Suiza?
En la región germanoparlante, es Christkindli, que significa ‘Niño Cristo’, quien entrega los regalos en Nochebuena. Un adulto hace sonar una campana para anunciar su llegada, y los niños corren a sus habitaciones mientras los presentes aparecen bajo el árbol.

