Café al aire libre en una calle de Berlín

Contenido de esta guía

Desde atracciones turísticas populares hasta joyas fuera de los recorridos habituales, conozca las múltiples facetas de la capital de Alemania con estas principales cosas para hacer en Berlín.

Berlín cuenta con numerosos atractivos históricos, museos, galerías y parques que atraen a millones de visitantes cada año. Sin embargo, para quienes valoran lo singular, la ciudad ofrece muchas actividades únicas.

Desde parques de atracciones abandonados y clubes gastronómicos subterráneos hasta sesiones públicas de karaoke y saunas sin ropa, la variedad es infinita. Por ello, tanto si se programa un recorrido típico por la ciudad como si se busca algo fuera de lo común, conviene considerar estas actividades divertidas:

  • 1. Recorrer en bicicleta los sitios históricos de Berlín
  • 2. Caminar a lo largo del Muro de Berlín
  • 3. Seguir la historia judía de Berlín
  • 4. Disfrutar de la cultura en la Isla de los Museos
  • 5. Perderse en el mundo del arte
  • 6. Nadar en el Badeschiff
  • 7. Explorar uno de los emblemáticos mercados de Berlín
  • 8. Visitar el parque de atracciones abandonado Spreepark
  • 9. Cenar en un club gastronómico subterráneo
  • 10. Realizar una visita subterránea por Berlín

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1. Visitar los sitios históricos de Berlín en bicicleta

Con la gran cantidad de lugares que se pueden visitar en Berlín, recorrer la ciudad en bicicleta permite tachar muchos de ellos de la agenda. En la capital existen diversos puntos donde se puede alquilar una bicicleta en Berlín. Además, la abundancia de carriles bici y señalizaciones específicas hacen que circular sea seguro. Para una ruta emblemática, es recomendable iniciar en el Reichstag, sede del Parlamento federal alemán. Desde allí, se puede tomar el ascensor hasta la terraza superior y la cúpula de vidrio, donde se disfrutan vistas panorámicas de la ciudad. Es necesario reservar un horario con antelación, ya que la visita es muy demandada.

Luego, cruce el espectacular Tiergarten Park y continúe hacia la Brandenburg Gate, la emblemática puerta que domina el bulevar Unter den Linden. La siguiente parada puede ser Checkpoint Charlie, el conocido punto de cruce entre el este y el oeste de Alemania. A continuación, visite la Topography of Terror, ubicada en el antiguo cuartel de la Gestapo y la SS; este museo, muy frecuentado, relata la historia de la represión nazi. A pocos bloques se encuentra el German Spy Museum, recomendable para quien quiera explorar el mundo de los espías y agentes secretos.

2. Recorrer el Muro de Berlín

Erigido en agosto de 1961 y derribado en noviembre de 1989, el Muro de Berlín sigue siendo un símbolo potente de la Guerra Fría. Originalmente se construyó para impedir que la población del Berlín Oriental cruzara al Berlín Occidental, en el contexto de la alta tensión entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. Cuando la RDA anunció que sus ciudadanos podían cruzar por primera vez, miles de personas se congregaron con picos y martillos para desmantelarlo.

En la actualidad, la East Side Gallery representa el tramo más extenso que conserva el muro. Decorada con más de un centenar de murales realizados por artistas internacionales en 1990, funciona como un recordatorio del acontecimiento histórico. La Berlin Wall Memorial, que se extiende 1.4km a lo largo del antiguo trazo fronterizo en la Bernauer Strasse, figura entre los sitios más visitados de Berlín. Cada año, más de un millón de personas acuden para observar los últimos restos del muro.

3. Explorar la historia judía de Berlín

Al recorrer el Holocaust Memorial, ubicado cerca de la Puerta de Brandeburgo, la sensación de inquietud puede producirse al observar los 2,711 bloques de hormigón de distintas alturas, que simbolizan a los seis millones de judíos asesinados durante la Segunda Guerra Mundial. El Memorial to the Murdered Jews of Europe permanece abierto todos los días, incluso durante la noche. Por su parte, el Jewish Museum en Kreuzberg se dedica a la historia, la cultura y la fe judía mediante una serie de exposiciones impactantes.

A las afueras de Berlín, el Sachsenhausen Memorial and Museum se convirtió en uno de los primeros campos de concentración en abrir sus puertas al público tras la guerra. Entre 1936 y 1945, más de 200,000 opositores al régimen nazi y judíos fueron recluidos en el campo. Entre 1945 y 1950, otros 60,000 internos estuvieron bajo custodia soviética. Actualmente, se ofrecen visitas guiadas en varios idiomas.

4. Explorar la oferta cultural en la Isla de los Museos

Quien disfruta del arte y la historia encontrará indispensable una visita a la Isla de los Museos. Situada en el centro del río Spree, la Sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO alberga cinco de los museos más relevantes de Berlín. Probablemente el más destacado sea la Alte Nationalgalerie, con alrededor de 1.800 pinturas y 1.500 esculturas de los periodos romántico e impresionista. Por su parte, el Altes Museum expone esculturas de piedra, vasijas, objetos artesanales y joyería que abarcan más de 350 años. El Bode-Museum también posee una colección de esculturas, arte bizantino, monedas y medallas.

Quien se interesa por la historia egipcia podrá observar la impresionante escultura de la cabeza de la reina Nefertiti en el Neues Museum. Asimismo, no debe perderse las maravillas arqueológicas del Pergamonmuseum. En ese museo es posible recorrer reconstrucciones a escala real de monumentos arquitectónicos de la antigüedad griega y romana. Si desea visitar todos los museos, puede adquirir una entrada de €16 que permite el acceso a los mismos.

5. El mundo del arte

Con aproximadamente 440 galerías de arte distribuidas por la ciudad, Berlín se consolida como un claro centro artístico. Entre las más populares se encuentra la Berlinische Galerie, que conserva una colección de arte berlinés de 1880 a 1980 en un antiguo almacén de vidrio. Si la preferencia recae en los maestros clásicos, conviene visitar la Gemäldegalerie, que alberga una de las colecciones más importantes del mundo de pinturas europeas desde el siglo XIII hasta el XVIII. De sus 3.000 pinturas, resaltan obras de Rubens, Rembrandt, Tiziano, Brueghel, Caravaggio y Vermeer.

Los amantes del arte contemporáneo disfrutarán una visita a la Hamburger Bahnhof. Ubicado en una antigua estación ferroviaria, el museo alberga una de las colecciones más extensas del mundo, entre ellas la obra de Warhol Mao. Por su parte, la Sammlung Boros presenta una de las mejores colecciones privadas de arte contemporáneo de Berlín, instaladas en un búnker nazi. Los entusiastas de la fotografía también pueden conocer a los máximos exponentes del sector en C / O Berlin, que ocupa una antigua oficina real de correos. Además, la ciudad está salpicada de arte callejero en paredes, puertas, puentes y bordes de caminos. Si se programa la visita con antelación, es posible coincidir con Gallery Weekend y Berlin Art Week, dos eventos destacados del calendario artístico de Berlín.

6. Sumérjase en el Badeschiff

Si requiere refrescarse, siempre es posible sumergirse en el Badeschiff (barco de baño). Se trata de una de las piscinas más singulares de Berlín y surgió inicialmente como una solución contemporánea del artista local Susanne Lorenz para convivir en un centro urbano contaminado. La original piscina se construyó a partir de un antiguo contenedor de carga fluvial y flota sobre la largamente descuidada y no navegable Río Spree. En verano, está completamente al aire libre, creando una mini‑oasis de agua limpia y fresca que coloca a los nadadores casi a nivel del río. Muchos residentes y visitantes frecuentan el bar al aire libre y se relajan en los pasarelas de madera mientras los DJs residentes ponen música.

La mayor extrañeza del Badeschiff, sin embargo, aparece definitivamente en invierno. Durante los meses fríos, la piscina se transforma en un complejo de bienestar interior cubierto por tres cúpulas translúcidas. Los berlineses pueden refugiarse del frío en las dos saunas del Winter Badeschiff, la zona de descanso con tumbonas y la piscina climatizada. Los más valientes pueden incluso deslizarse bajo los tapetes colgantes de la piscina y nadar al exterior, observando el horizonte de la ciudad. Pero los visitantes extranjeros deben tener en cuenta que la cultura de sauna alemana suele exigir total desnudez y el personal aplica la normativa con rigor.

7. Explore uno de los mercados emblemáticos de Berlín

Si le gusta comprar, seguramente disfrutará de encontrar alguna oferta en los numerosos mercados berlineses. Puede adquirir ropa vintage, saborear un delicioso döner kebab o escuchar música en vivo, todo ello forma parte del bullicio de la ciudad. Para pasar un domingo entretenido, Mauerpark alberga el mercado de pulgas más destacado, donde se encuentran todo tipo de objetos curiosos y una gran variedad de camiones de comida que ofrecen sabrosos platos alemanes y bocadillos de diversas partes del mundo. En su anfiteatro se realizan sesiones públicas de karaoke que añaden más diversión a la audiencia. Por otro lado, el Neuköllner Flowmarkt introduce arte de segunda mano, vinilos, artículos artesanales y más en el distrito de Neukölln, y los berlineses suelen regatear con entusiasmo.

Para quienes sienten apetito, la Markthalle Neun ofrece productos locales como carnes, verduras frescas, flores y cerveza artesanal de Alemania. También el mercado gastronómico Boxhagenar Platz, la Arminiusmarkthalle y el mercado semanal Winterfeldtplatz presentan toda clase de delicias culinarias. En el distrito de Wilmersdorf, el Thai Food Market constituye una opción económica; allí, familias preparan y venden comida casera de forma informal en Preußenpark, cerca de la estación Fehrbelliner Platz.

8. Visitar el parque de atracciones abandonado Spreepark

Para vivir una experiencia verdaderamente singular en Berlín, nada supera una visita al escalofriante recinto de Spreepark. Este parque temático abandonado alberga estatuas de dinosaurios derrumbadas, una noria multicolor de 14 metros vacía y carritos de choque descarrilados entre la maleza. El sitio se inauguró como Kulturpark Plänterwald en 1969 y llegó a recibir 1,5 millones de visitantes al año. Entre los artistas que actuaron allí se encontraban figuras de renombre del bloque del Este, como Nina Hagen.

Tras la reunificación, la situación del parque resultó complicada. Bajo la dirección de Norbert Witte, reabrió bajo el nombre de Spreepark en 1991. Durante la siguiente década, la empresa de Witte acumuló progresivamente una deuda que ascendió a varios millones de dólares. En 2001 se declaró insolvente y, posteriormente, el propio Witte fue detenido por intentar contrabandear aproximadamente US $14 millones de cocaína desde Perú a Alemania a través de los mástiles de una de sus atracciones tipo ‘alfombra voladora’. Actualmente, el futuro del recinto sigue sin resolverse. Mientras continúan los rumores sobre una posible remodelación, los transeúntes pueden seguir apreciando sus curiosidades de forma gratuita. De forma ocasional se organizan visitas guiadas y eventos, entre los que se han incluido una proyección de Planet of the Apesmercados navideños y un concierto de la banda británica The xx.

9. Cenar en un club gastronómico clandestino

No falta una gran variedad de restaurantes y bares en Berlín para explorar. Además, la ciudad cuenta con una pujante escena de clubs gastronómicos clandestinos. Inspirados en el concepto de los speakeasies, estos locales suelen requerir reserva previa y se encuentran ocultos en jardines privados, obras en construcción o detrás de puertas sin señalización. De hecho, localizar la entrada constituye parte de la diversión para los comensales aventureros.

Una vez dentro, los comensales pueden degustar una cocina singular en un entorno igualmente singular. En estos lugares, chefs reconocidos preparan menús gourmet de varios tiempos en la comodidad de sus propias viviendas. Los comensales suelen sentarse juntos en una única mesa, lo que facilita conocer a otras personas y aprender de primera mano sobre los platos. Entre los supper clubs más conocidos de Berlín se encuentran Daniel’s Eatery, Thyme Supperclub y Muse, este último originado como supper club y convertido en restaurante que acoge chef invitados y diversos eventos. Si busca una experiencia gastronómica distinta, puede optar por la vía secreta y sumergirse bajo tierra.

10. Realizar un recorrido subterráneo por Berlín

Si ya ha visitado los principales atractivos de Berlín, considere explorar la ciudad desde abajo y observarla desde una perspectiva diferente. A la vanguardia de los recorridos alternativos, la organización sin fines de lucro Berliner Unterwelten ofrece visitas guiadas fascinantes a la extensa red de arquitectura subterránea de la capital. Desde 1997, la entidad trabaja para abrir al público los espacios y estructuras ocultas de la ciudad. Actualmente, dispone de varios recorridos que llevan a los visitantes bajo monumentos y lugares emblemáticos, entre los que se incluyen el Muro de Berlín y el Volkspark Humboldthain.

Denominado ‘Mundos Oscuros’, el recorrido principal se desarrolla en la estación subterránea de Gesundbrunnen. Allí se encuentran numerosos refugios civiles y complejos de bunkers utilizados durante las campañas de bombardeos en Berlín. Sorprendentemente, estas instalaciones se han mantenido sin alteraciones desde la construcción del Muro en 1961. Por ello, los visitantes pueden observar de cerca la dura realidad de la vida en la capital alemana en aquella época. A medida que avanza el recorrido bajo tierra, el guía explica la historia de los distintos sitios que aparecen, ofreciendo una experiencia que invita a reflexionar sobre los mundos que reposan bajo nuestros pies.

Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo planificar una ruta en bicicleta por los principales sitios históricos de Berlín?

En Berlín es fácil alquilar una bicicleta y existen numerosos carriles bici bien señalizados. Se recomienda iniciar en el Reichstag, reservar con antelación la visita a su cúpula de vidrio, y después pasar por el Tiergarten, la Puerta de Brandeburgo, Checkpoint Charlie, la Topography of Terror y el German Spy Museum.

¿Cuál es el tramo más extenso conservado del Muro de Berlín y qué lo diferencia?

El segmento más largo que aún se conserva es la East Side Gallery, decorada con más de un centenar de murales realizados por artistas internacionales en 1990. Además, la Berlin Wall Memorial en Bernauer Straße se extiende 1,4 km y recibe más de un millón de visitantes al año.

¿Qué características tiene el Memorial del Holocausto y cuándo está abierto al público?

El memorial, ubicado cerca de la Puerta de Brandeburgo, está formado por 2 711 bloques de hormigón de distintas alturas que simbolizan a los seis millones de judíos asesinados. Permanece abierto todos los días, incluso durante la noche.

¿Qué lugares en Berlín permiten aprender sobre la historia judía y qué tipo de visitas ofrecen?

Se pueden visitar el Memorial to the Murdered Jews of Europe, el Jewish Museum en Kreuzberg y el Sachsenhausen Memorial and Museum en las afueras. En Sachsenhausen se ofrecen visitas guiadas en varios idiomas.

¿Qué actividades fuera de lo común aparecen en la lista de cosas para hacer en Berlín?

Entre las propuestas se encuentran nadar en el Badeschiff, explorar el parque de atracciones abandonado Spreepark, cenar en un club gastronómico subterráneo y participar en sesiones públicas de karaoke o saunas sin ropa.

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