
Contenido de esta guía
- Una visión general de la cocina belga
- Diferencias regionales en la gastronomía belga
- Horarios de las comidas en Bélgica
- Ingredientes populares en la cocina belga
- Los platos belgas más famosos
- Platos especiales en Bélgica
- Los postres belgas más famosos
- Recursos útiles
Se puede deleitar el paladar con la máxima experiencia culinaria al explorar el sabroso y variado universo de la cocina belga.
Aunque Bélgica es un país de dimensiones reducidas, su gastronomía destaca por la potencia de sus sabores. La cocina belga es reconocida por platos suculentos que combinan ingredientes de calidad con sabores intensos. No se trata solo del famoso chocolate, waffles y frites«/L3>. Más bien, al ir más allá de estos productos emblemáticos se conoce un abanico culinario que incorpora técnicas y sabores de Francia, Alemania y los Países Bajos vecinos.
Para ofrecer una visión de las delicias disponibles, esta guía completa sobre la cocina belga incluye la siguiente información:
- Una visión general de la cocina belga
- Diferencias regionales en la cocina belga
- Horarios de comida en Bélgica
- Ingredientes populares en la cocina belga
- Los platos belgas más famosos
- Comidas especiales en Bélgica
- Los postres belgas más reconocidos
- Recursos útiles
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Una visión general de la cocina belga
Una alimentación sencilla, honesta y abundante, preparada con maestría, constituye la esencia de la cocina belga. Ya sea consumiendo una gran cantidad de crujientes frites directamente de un puesto ambulante o disfrutando de un exquisito menú de cinco tiempos en un restaurante con estrella Michelin, estos principios se aplican por igual.
La cocina belga recibe importantes influencias de las gastronomías francesa, alemana y neerlandesa, y se reconoce como una de las mejores de Europa. De hecho, se comenta que la comida belga se sirve en la cantidad propia de la cocina alemana pero con la calidad de la culinaria francesa. Esta combinación vibrante de culturas ha contribuido, en parte, a que los restaurantes del país reciban numerosos galardones internacionales. La Guía Michelin 2021 para Bélgica, por ejemplo, incluye 128 establecimientos, de los cuales 13 obtuvieron una o más estrellas por primera vez.
Tentadora y muy agradable
Sin embargo, esa generosidad gastronómica tiene un coste. En 2019, Bélgica ocupó el puesto 28 en el Bloomberg Global Health Index entre 168 países. El índice se basa en variables como la esperanza de vida, factores medioambientales y riesgos sanitarios, entre ellos la desnutrición. Dada la afición nacional por la cerveza, el chocolate, las frites y otros alimentos fritos, el resultado resulta comprensible. En contraste con la dieta mediterránea ligera que predomina en España e Italia, que se ubicaron en primer y segundo lugar respectivamente, se puede afirmar que la alimentación belga no se considera saludable.
Esta situación se ve agravada porque la mayor parte de los platos belgas –incluidos los postres– suelen acompañarse con una copa o dos de vino o cerveza belga. No obstante, para quienes deseen consentir intensamente su paladar, la cocina belga cumplirá con las expectativas.
Diferencias regionales en la gastronomía belga
La comida belga constituye un elemento relevante en la cultura del país. Al igual que la nación está dividida lingüísticamente«/L22>también se refleja una diversidad culinaria. La región de habla holandesa Flandes«/L23>situada al norte de Bélgica, se inclina mayormente por la gastronomía holandesa del sur. Por su parte, la zona francófona Valonia«/L24>al sur, muestra una fuerte influencia de la cocina francesa. De hecho, numerosos restaurantes de alto nivel en el sur destacan por su alta cocina.
Además de las diferencias regionales en la gastronomía belga, el país cuenta con una gran variedad de platos propios de determinadas zonas. Por ejemplo, el couque de Dinant, la tarte al d’jote de Nivelles y, naturalmente, los gofres de Lieja y Bruselas. No obstante, a pesar de la fama de estos orígenes culinarios, muchos de estos platillos se pueden hallar en todo el territorio.
Platos tradicionales de Flandes
La calidad y la autenticidad caracterizan la cocina flamenca, que se basa en ingredientes regionales y de temporada para elaborar platos sustanciosos que reconfortan. Entre los productos habituales en los hogares de Flandes se encuentran la papa, la escarola, los espárragos, los repollitos de Bruselas y, naturalmente, los mejillones.
Algunos de los platos más representativos de esta zona son los siguientes:
- Guiso flamenco – plato sencillo compuesto por papas hervidas y machacadas junto a zanahorias y cebollas.
- Stoemp – originario de Bruselas, consiste en papas aplastadas mezcladas con diversas verduras también machacadas y suele acompañarse de tocino, salchicha o carne guisada.
- Estofado flamenco – también conocido como carbonnades flamandestrata de un guiso de carne de res preparado en cerveza y servido con ensalada verde crujiente, papas asadas o papas fritas belgas.
- Vol-au-vent – cuyo nombre significa ‘soplo de viento’ en francés, se trata de una masa hojaldrada horneada rellena de salsa de pollo, albóndiga y champiñones.
¿Y para el postre? Por supuesto, la mousse de chocolate belga. El país elabora algunos de los chocolates más finos del planeta, lo que da lugar a un postre nacional perfectamente cremoso, ligero y sabroso.
Platos tradicionales de la Valonia
A diferencia de la cocina flamenca, que se basa en recetas relativamente sencillas con influencia holandesa, la gastronomía valonia se centra en salsas abundantes y carnes delicadas, y recibe notable influencia de la cocina francesa. Además, muchas recetas de la región incluyen salsas elaboradas con vino o cerveza, lo que aporta una mayor profundidad de sabor al plato final.
A continuación, se enumeran algunas de las especialidades culinarias tradicionales que se pueden hallar en las mesas de la Valonia:
- Boulets à la Liégeois – originarios de la ciudad de Liège, estos sabrosos albóndigas se acompañan de una mezcla densa de caldo de res, especias y sirop de Liègeun jarabe elaborado a partir de manzanas y peras
- Lapin à la Tournaisienne – plato tradicional de Tournai que consiste en un conejo entero cocido lentamente con cebollas, pasas, ciruelas, hierbas y, en ocasiones, cerveza negra
- Tarte al d’jote – tarta salada típica de la ciudad de Nivelles, preparada con queso de leche de vaca, berza, cebollas, mantequilla, huevos, perejil y pimienta; su origen se remonta al siglo XIII
- Mitraillette – traducido literalmente como “subfusil”, se trata de un sándwich robusto de baguette, se cree que surgió en la Valonia y se rellena con papas fritas, carne y mayonesa
Aunque existen muchos postres tentadores en Valonia, el gofre de Liège es probablemente el más representativo. Conocidos también como gaufres de chasse (gofres de caza), se elaboran con masa de brioche y azúcar perlado, el cual se carameliza al hornearse. Esta combinación brinda un sabor singular y una textura densa y masticable, que se realza al acompañarse con una bola de helado.
Horarios de las comidas en Bélgica
De manera tradicional, los belgas consumen cuatro comidas al día: un desayuno ligero, un almuerzo de tamaño medio, una merienda por la tarde y una cena abundante. A continuación, se muestra un resumen de lo que suele encontrarse en las mesas del país según cada momento del día.
Desayuno en Bélgica – Le déjeuner o ontbijt
El desayuno recibe el nombre de ontbijt en la región flamenca de Bélgica y de le petit‑déjeuner (francés) en Valonia y la Región de Bruselas‑Capital. Al igual que en otros países europeos, los belgas suelen tomarlo entre las 06:00 y las 08:00 en días laborables, y un poco más tarde los fines de semana. La mayoría opta por algún tipo de pastel o bollería; por ejemplo, un croissant o un pain au chocolat. También es frecuente acompañarlo con pan y queso, mermelada o miel.
Sea cual sea la elección, casi siempre habrá una taza de café sobre la mesa, pues sigue siendo la bebida más popular del desayuno. Normalmente se sirve con leche caliente (café au lait) o con una pequeña jarra de leche al lado. Los niños, por su parte, pueden consumir un sándwich pequeño con queso crema o Nutella, acompañado de leche natural o chocolate, o de jugo de naranja.
Durante el fin de semana, los belgas tienden a dedicar más tiempo a un desayuno amplio y relajado. De hecho, research indica que el 60 % prefiere disfrutar de un brunch. En esa ocasión, pueden saborear una deliciosa tartineque consiste en una rebanada abierta de pan con mantequilla y mermelada, o con queso blando y verduras aromatizadas. Influenciada por la gastronomía francesa, la tostada francesa también es una opción frecuente. Los domingos, muchas personas se levantan temprano para comprar croissants y panecillos recién horneados en la panadería de su barrio.
Almuerzo en Bélgica – Le dîner o almuerzo
En la región flamenca de Bélgica, el almuerzo se denomina simplemente “lunch”. En las regiones francófonas, el término utilizado es le dînery no le déjeuner como podría suponerse. Esto puede generar cierta confusión, ya que la expresión equivale a “cena” en francés, pero el almuerzo sigue siendo una práctica habitual en el país. Generalmente se toma entre las 12:00 y las 14:00 de lunes a viernes, y los empleados suelen llevar un picnic al trabajo en lugar de comer en un café o restaurante.
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Puede consistir en rebanadas de pan con mantequilla y queso o carne (similar al boterham holandés) o en un sándwich más abundante, relleno de charcutería, queso y verduras. Los restos calientes de la cena anterior constituyen otra opción frecuente.
Actualmente, muchas personas optan por comprar ensaladas en el supermercado local cuando su edificio no cuenta con una cafetería. Quienes prefieren una comida caliente para el almuerzo suelen elegir sándwiches para la cena en casa. Por otro lado, quienes consumen sándwiches o ensaladas al mediodía probablemente disfruten de una comida completa por la noche. Como ocurre en cualquier país, la elección depende del gusto personal y del estilo de vida.
Aperitivos en Bélgica
En términos generales, la mayoría de los belgas suele tomar algo entre la comida y la cena, y la opción más habitual es, frites. Se encuentran prácticamente en cualquier lugar del país, desde puestos (frietkot) hasta cafeterías e incluso restaurantes. Normalmente se sirven bien calientes, con una pizca de sal, mayonesa o con alguna de las many other frites sauces que ofrecen los vendedores.
Quienes prefieren lo dulce, por otro lado, pueden inclinarse por una Belgian waffle. Existen dos variantes principales: el gofre de Liège, más denso y masticable, y el gofre de Bruselas, más esponjoso, que suele acompañarse de una amplia gama de coberturas, como mermelada, miel, frutas, chocolate o crema batida. Sea cual sea la opción, el paladar agradecido lo notará.
Papas fritas belgas: no son francesas, ¿lo sabía?
Un tentempié más sustancioso suele ser el mejillón (moules en francés o mosselen en holandés). Se pueden cocinar de distintas maneras y, por lo general, se sirven acompañados de papas fritas. Además, en varios comercios de pescado a lo largo de la costa norte de Bélgica es posible adquirir baguettes con mariscos. En los puestos callejeros del norte también se encuentran diversas salchichas, entre ellas la morcilla de estilo alemán (bloedworst). al elegir un snack en Bélgica nunca faltarán opciones sabrosas.
Cena en Bélgica – Le souper o avondeten
En la zona francófona de Bélgica, la palabra utilizada para la cena es le souperque se asemeja al término inglés “supper”. En la región flamenca, el mismo momento se denomina avondeten. A diferencia de los neerlandeses, que suelen cenar temprano, alrededor de las 18:00, los belgas tienden a hacerlo un poco más tarde, entre las 19:00 y las 20:00.
La hora de la cena suele ser el momento en que los belgas se relajan y socializan mientras disfrutan de una selección de platos abundantes. Según la región, puede tratarse de un reconfortante stoemp (puré de papas y verduras), de un ácido Gentse waterzooi (estofado de pollo o pescado de consistencia similar a una sopa) o de lapin à la Tournaisienne (conejo cocido lentamente con cebollas, pasas, ciruelas y hierbas). Si después de ello aún queda espacio, es posible concederse un postre belga sabroso, como un stoféuna appelflap o una mousse de chocolate belga.
Ingredientes populares en la cocina belga
Al ser la cocina belga sumamente diversa culturalmente, incorpora una amplia gama de ingredientes, abarcando desde carnes y productos lácteos hasta verduras, frutas y demás grupos alimenticios principales.
Sin embargo, los ingredientes más frecuentes que se encuentran varían según la zona del país. Las recetas inspiradas en la cocina francesa propias de la región valona difieren notablemente de las influenciadas por la tradición holandesa en Flandes. Además, varios productos empleados en la gastronomía belga son propios de determinadas áreas y localidades.
Carnes en Bélgica
Gracias a sus múltiples influencias culturales, la gastronomía belga incluye una amplia variedad de carnes, que van desde la ternera y el cerdo hasta el cordero, el pollo y el conejo. Sin embargo, el cerdo sigue siendo la carne más consumida, con un consumo per cápita de aproximadamente 38 kilos per cápita en 2019. Le siguen las aves de corral (14,6 kilos), la carne de vacuno y ternera (14,3 kilos) y la carne de caza y conejo (4,1 kilos). Curiosamente, en 2019 también se registró consumo de carne de caballo, aunque solo 0,5 kilos.
En cuanto a origen de los alimentos, las Ardenas, en la región de Valonia, son reconocidas por su jamón curado, similar al jamón de Parma italiano. Otros productos cárnicos de la zona incluyen una variedad de paté elaborado con carne de vacuno, cerdo, hígado y riñón, así como caza (gibier). Por otro lado, el jamón Ganda, un popular jamón seco flamenco, se produce en la ciudad de Gante.
Mariscos en Bélgica
No es sorprendente que los mejillones sean una opción de marisco extremadamente popular en Bélgica. De hecho, el país consume alrededor de 30 millones de toneladas al año en forma de moules friteslo que equivale a 3 kg por habitante. Curiosamente, gran parte de esa producción proviene de granjas de mejillones en la región de Zelanda, Países Bajos. Otros platos de marisco populares incluyen salmón y bacalao, seguidos de camarones, lenguado, atún y trucha. El lenguado forma parte de uno de los platos de pescado más célebres de Bélgica, el sole meunière. En este nombre, meunière significa ‘esposa del molinero’ y alude al método de pasar el pescado por harina sazonada antes de freírlo en mantequilla.
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Aunque no se consume con frecuencia, el plato tradicional flamenco Paling in’t groen, cuya traducción es ‘anguilas en verde’, es originario de Bélgica. Antiguamente, los pescadores capturaban las anguilas en el río Escalda, entre Dendermonde y Amberes, y preparaban el platillo con las hierbas frescas que encontraban a lo largo de las riberas.
Verduras en Bélgica
En promedio, los belgas consumieron aproximadamente 5.5 kilos de tomates en 2019, lo que lo convierte en la verdura más popular del país. Es comprensible, pues numerosas salsas, tanto las usadas en guisos como las que acompañan albóndigas, se elaboran a base de tomate.
Una especialidad belga muy conocida a base de tomate es tomates aux crevettesque consiste en tomates rellenos de camarón. Se puede servir como aperitivo o como plato principal. Entre las verduras más consumidas figuran zanahorias (5,03 kilos), cebollas (3,87 kilos), achicoria (2,82 kilos) y lechuga (2,16 kilos).
Frutas en Bélgica
Según estadísticas, los plátanos son la fruta más popular en Bélgica, con un volumen per cápita de 7,5 kilos en 2019. Le siguen las manzanas (7,33 kilos), naranjas (6,01 kilos) y mandarinas y tangerinas (3,58 kilos). Los melones y las peras también son consumidos con frecuencia, con un promedio cercano a 2,5 kilos y 1,8 kilos por belga, respectivamente. Desde 2012, Bélgica produce más peras que manzanas, alcanzando 332,158 toneladas en el año 2019/2020.
La exportación de fresas desde Bélgica también registró un fuerte aumento (del 17 %) en comparación con hace diez años. Los Países Bajos son el mercado más importante (29 % en 2019), seguidos por Francia (20 %) y el Reino Unido (19 %). A pesar de estos datos alentadores, el consumo de fruta fresca en Bélgica parece disminuir lentamente; en 2019, solamente se gastaron 119 € per cápita, una cifra inferior a años anteriores.
Quesos y productos lácteos en Bélgica
A diferencia de sus vecinos franceses, los belgas también parecen consumir menos queso cada año. Las Estadísticas indican que el consumo per cápita en el país disminuyó de 11.3 kilogramos en 2013 a 11.1 kilogramos en 2017. Además, según proyecciones, esta tendencia seguirá y los belgas consumirán aproximadamente 10.6 kilogramos por persona al año en 2022.
A pesar de esta disminución, los tipos de queso más populares en Bélgica incluyen Remedouun queso duro belga elaborado con leche de vaca; Bouquet des Moinesun queso semiblando originario de la abadía de Val‑Dieu; y Postelcreado por monjes de la abadía de Pastel. Fromage de Herve«/L55 es otro queso blando muy apreciado, producido con leche de vaca cruda o pasteurizada en la región de Pays de Herve.
Salsas y condimentos en Bélgica
La mayonesa y el kétchup de tomate son los dos tipos de salsa y condimento más consumidos en Bélgica. No resulta sorprendente, dado que las papas fritas son extremadamente populares en todo el país. Sin embargo, los puestos y locales de frites también ofrecen una amplia variedad de otras salsas. A continuación, se presentan algunas de las salsas y condimentos más apreciados en Bélgica:
Salsas a base de mayonesa
- Aïoli – mayonesa con ajo
- Sauce andalouse – elaborada a base de mayonesa con pasta de tomate y pimientos
- Sauce Américaine – mayonesa con tomate, perifollo, cebolla, alcaparras, caldo de crustáceos y apio
- Curry mayonnaise – mayonesa mezclada con jengibre, cúrcuma, comino o ají picante
- Tartar sauce – mayonesa, pepinillos picados, alcaparras y hierbas como estragón y eneldo
Salsas a base de kétchup de tomate
- Salsa cóctel – preparada con kétchup de tomate, rábano picante, jugo de limón y salsa picante
- Ketchup al curry – variante picante del kétchup que incorpora polvo de curry para aportar mayor sabor
Salsas a base de yema de huevo
- Salsa Béarnaise – elaborada a partir de mantequilla clarificada emulsionada con yemas de huevo, vinagre de vino blanco y aromatizada con hierbas
- Salsa Holandesa – también conocida en la cocina neerlandesa y francesa, consiste en una emulsión de yema de huevo, mantequilla fundida y jugo de limón, sazonada con sal, pimienta blanca o cayena
Otras salsas
- Salsa lapin – elaborada con Sirop de Liège (jarabe de manzana y pera), pasas, cebollas, ciruelas y clavos de olor
Afortunadamente, la mayor parte de estas salsas puede adquirirse en supermercados de toda Bélgica y emplearse en diversos platos, lo que permite ahorrar algo de tiempo en la cocina.
Los platos belgas más famosos
Bélgica cuenta con numerosos platos sabrosos que han contribuido a colocar al país en el mapa gastronómico. No obstante, existen algunos clásicos que probablemente aparecerán en casi cualquier carta de restaurantes del territorio.
Moules frites
El plato más conocido es moules frites. Consiste en mejillones cocinados en distintas salsas ricas y sabrosas, acompañados de gruesas papas fritas belgas (frites en francés o frieten en neerlandés). Aunque existen muchas variantes, la forma más frecuente es prepararlos en vino blanco con chalotas, perejil y mantequilla (la marinere). Si la cerveza es la preferencia, se puede sustituir el vino por una cerveza belga deliciosa. Sea cual sea la salsa elegida, moules frites siempre se sirve con papas fritas al lado. Como alimento reconfortante, no sorprende que los belgas consuman alrededor de 30 millones de toneladas al año.
Carbonade flamande (or Flemish stew)
Aunque hay varias versiones de este abundante guiso agridulce de carne y cerveza, la mayoría de las recetas incorporan carne de res, cerveza negra, pan, cebollas, sal, pimienta, hierbas como laurel y tomillo, y especias. Para una opción más indulgente, se puede añadir vino tinto o incluso chocolate negro. Transmitido de generación en generación, este plato cocido lentamente y de textura tierna suele servirse con fritespapas hervidas, fideos, ensalada o verduras, y, por supuesto, más cerveza.
Sole meunière
Si se prefiere el pescado sobre la carne roja, sole meunière constituye el plato clásico de pescado de Bélgica y suele satisfacer el apetito. La preparación consiste en pasar el pescado por harina sazonada y freírlo en una pequeña cantidad de mantequilla. Posteriormente se añaden jugo de limón y perejil picado para obtener una salsa de mantequilla dorada y aromática. Este plato, de agradable acidez, se sirve habitualmente con frites o papas hervidas o puré, y, naturalmente, un vaso de vino o cerveza belga.
Stoemp
Pocos platos belgas resultan tan reconfortantes como el stoemp. Similar al Dutch Stamppot, este plato sencillo combina puré de papas con otros vegetales triturados, como escarola, col rizada, cebollas, zanahorias, nabos, espinaca y coles de Bruselas. En Bélgica se acompaña habitualmente con tocino, salchicha, carne de res, boudinblanc (salchicha de cerdo sin sangre) o noir (salchicha negra). Algunas personas añaden crema o leche para lograr mayor untuosidad. Ideal para calentar una tarde invernal, el stoemp sencillo pero sabroso sigue siendo uno de los platos preferidos del país.
¿Aún tiene apetito? Consulte nuestro artículo sobre los 10 mejores comidas belgas, con recetas para probar en casa.
Platos especiales en Bélgica
Bélgica ofrece una variedad de platos y dulces que se consumen en momentos específicos del año para celebrar distintas ocasiones. A continuación, se enumeran algunos de los más tradicionales que se pueden encontrar en el país.
Cena de Navidad tradicional belga
A diferencia de algunos países europeos, en Bélgica la familia suele celebrar su comida festiva principal la víspera de Navidad, no el día de Navidad. Después de la cena se intercambian los regalos. Una cena tradicional Navidad belga se compone de tres tiempos, iniciando con aperitivos o una sopa. El plato principal suele ser pavo, pollo o mariscos, acompañados de croquetas de papa.
El postre más frecuente es el pastel, destacándose el tronco de Navidad (bûche de Noël en francés y Kerststronk en holandés), que consiste en un bizcocho cubierto de chocolate que imita un tronco de madera.
Couque de Dinant
Durante la temporada festiva, los niños consumen una variedad de galletas de distintas formas denominadas Couque de Dinant. Originarias de Dinant, en Valonia, estas dulces de consistencia extremadamente dura se presentan en diseños como personas, flores, animales o paisajes. Al poder conservarse por mucho tiempo, también se utilizan como adornos para el árbol de Navidad.
Pan de Jesús
El 25 de diciembre, las familias del sur de Bélgica suelen consumir cougnou o cougnolle. Este pan dulce, similar a una brioche, lleva pasas o trozos de chocolate y su forma evoca al niño Jesús envuelto en pañales.
Pastel de reyes
El 6 de enero, en Bélgica se conmemora Día de los Reyes Magos (La fête des Rois en francés y Driekoningen en holandés). Conocido también como Epifanía, este día señala el cierre del periodo festivo y permite degustar el pastel de reyes (Galette des Rois en francés y Koningentaart en holandés), disponible en panaderías locales.
Además, es tradición ocultar una haba negra o una pequeña figurita de juguete en el centro del pastel. Quien recibe la porción que la contiene se convierte en rey o reina por el día. Puede consultar las fechas de otras festas públicas y celebraciones en Bélgica en nuestra guía.
Cena de ganso del Día de San Martín
El 11 de noviembre, algunas personas en el este de Flandes y alrededor de Ypres celebran Día de San Martín (Saint Maarten en holandés) con una cena tradicional de ganso. Este plato suculento es una tradición muy antigua en diversas partes de Europa y sirve para recordar a San Martín, obispo de Tours. Durante esa jornada, los niños desfilan por las calles con faroles de papel y velas, cantando canciones sobre San Martín. En las zonas germanófonas de Bélgica también se realizan grandes procesiones.
Los postres belgas más famosos
Por supuesto, la cena no se completa sin un postre que la cierre de manera deliciosa. Afortunadamente, la gastronomía belga ofrece una amplia gama de opciones dulces. Desde gofres y pasteles hojaldrados hasta tartas y omelets con mucho sabor, existen numerosos postres tentadores para probar. A continuación, se presentan algunos de los favoritos nacionales.
Gofres belgas
Si bien es posible degustar el emblemático gofre belga a cualquier hora del día, para muchos representa el pièce de résistance de los postres de Bélgica. Estas delicias, reconocidas por su suavidad, varían según la región. Las dos versiones más populares son los gaufres de Liège (gofre de Lieja) y el gofre de Bruselas.
Diferentes técnicas de cocción generan texturas contrastantes. El primero resulta más denso y dulce, mientras que el segundo es más ligero y crujiente. El gofre de Bruselas también se distingue por su forma rectangular impecable. Afortunadamente, ambas versiones se encuentran en puestos callejeros, restaurantes y casas de té (gauferies) en todo el país.
Las 10 postres más destacados de Bélgica – con sus recetas
La dame blanche
Esta versión belga del sundae de chocolate caliente está dirigida a los amantes del dulce. Se sirve elegantemente en un cuenco de cristal y combina helado de vainilla, una capa de crema batida recién preparada y cerezas. Sobre ello se vierte una sauce au chocolat tibia elaborada con crema de leche, chocolate amargo y mantequilla. Suele acompañarse con una cerveza lambic de cereza ácida conocida como kriek. Es un postre típico después de la cena en numerosos hogares belgas y figura también en los menús de los restaurantes del país.
Stofé
Originario de la ciudad de Wavre, en la región de Valonia, el stofé es un postre dulce tipo cheesecake que combina requesón, almendras amargas y dulces, merengue y rodajas de manzana. Sin embargo, la calidad del requesón constituye el verdadero secreto para lograr un stofé perfecto, ya que es lo que le otorga su sabor característico. Menos denso que algunos postres de chocolate o crema, resulta un final dulce para cualquier comida.
Tortilla de ron
Aunque resultan algo menos frecuentes que otros postres belgas, las tortillas de ron son igualmente sabrosas. De hecho, el New York Times las describió como “una joya oculta del siglo XIX”. El plato dulce se prepara añadiendo un vaso de ron con jerez a la mezcla de huevo antes de cocinarla en una sartén poco profunda. Para intensificar el sabor, se espolvorea azúcar glas al servir.
Si se desea un toque más dramático, es posible encender una generosa cucharada de ron, verterla sobre la tortilla y observar cómo se prende fuego. Esa opción impresiona a los comensales cuando se está cocinando en casa.
Recursos útiles
- Visite Flandes – conozca más platos flamencos y recetas para preparar en casa
- Atlas de sabores – obtenga información sobre los platos más representativos de la región valona de Bélgica
- El espacio de Sally – lea más acerca de la historia de la cocina belga
Preguntas frecuentes
¿Qué influencias culinarias tiene la cocina belga?
La cocina belga recibe importantes influencias de las gastronomías francesa, alemana y neerlandesa. Se comenta que la comida belga se sirve en la cantidad propia de la cocina alemana pero con la calidad de la culinaria francesa.
¿Cuáles son las diferencias entre la gastronomía de Flandes y la de Valonia?
En la región norte, Flandes, la gastronomía se inclina mayormente por la tradición holandesa del sur. En el sur, Valonia, la cocina muestra una fuerte influencia francesa, con numerosos restaurantes de alta cocina.
¿Qué platos tradicionales se pueden encontrar en la zona de Flandes?
Entre los platos típicos de Flandes se encuentran el guiso flamenco, compuesto por papas hervidas y machacadas con zanahorias y cebollas. También destacan el stoemp, papas aplastadas mezcladas con verduras y acompañadas de tocino, salchicha o carne guisada, y el estofado flamenco, conocido como carbonnades flamandes.
¿Los platos y postres belgas suelen acompañarse con alguna bebida?
La mayoría de los platos belgas, incluidos los postres, suelen acompañarse con una o dos copas de vino o cerveza belga. Esto forma parte de la costumbre nacional de combinar la comida con bebidas alcohólicas.
¿En qué posición quedó Bélgica en el Bloomberg Global Health Index y por qué?
En 2019 Bélgica quedó en el puesto 28 del Bloomberg Global Health Index entre 168 países. El resultado se relaciona con la alta afición nacional al consumo de cerveza, chocolate, frites y otros alimentos fritos, que contrastan con una dieta mediterránea más ligera.

