Niños aprendiendo alemán con juego de tarjetas en casa

Contenido de esta guía

Estos diez excelentes consejos facilitan la incorporación del alemán a la nueva vida de los niños, mediante el aprendizaje conjunto a través de libros y juegos y la búsqueda de nuevos amigos.

Uno de los mayores beneficios de vivir como expatriado es la exposición y el aprendizaje de una segunda o tercera lengua. Este beneficio se extiende tanto a adultos como a niños, aunque con una particularidad: cuanto más pequeño sea el niño, más sencilla será la adquisición del idioma, y pronto el adulto tendrá dificultad para seguir el ritmo.

Empezar resulta complicado tanto para adultos como para niños. El alemán, en particular, no es una lengua sencilla; posee tres géneros asignados a objetos cotidianos, lo que a menudo no guarda lógica y exige memorización. Muchas palabras son extensas, pero la ventaja es que cada letra se pronuncia, a diferencia del francés, donde gran parte de las letras permanecen mudas y resulta difícil saber cuáles.

Afortunadamente, los niños no perciben una lengua como algo difícil, desagradable al oído o extraño. En su lugar, absorben el idioma de la misma forma que todo lo demás, aunque generalmente necesitan un pequeño impulso al comienzo. Por eso, se presentan diez maneras de ayudar a que sus hijos aprendan alemán:

  • Convertirlo en una actividad familiar
  • Leer libros
  • Adquirir revistas con actividades divertidas
  • Ver televisión
  • Permitirles relacionarse con niños alemanes
  • Contratar a una niñera alemana
  • Jugar juegos conjuntamente
  • Autorizar el uso de aplicaciones y juegos interactivos
  • Fomentar la creatividad
  • Buscar apoyo
  • Recursos útiles

International School on the Rhine

La International School on the Rhine se encuentra en la región de Düsseldorf – Neuss – Colonia. Proporciona una educación internacional de calidad mediante una jornada completa en un entorno multilingüe. ISR ofrece un programa académico destacado, apoyo individualizado a los estudiantes y diversas actividades extracurriculares dentro de un sistema no selectivo y orientado a la preparación universitaria.

Una práctica familiar

El entorno más eficaz para el aprendizaje es aquel en el que todos están aprendiendo. Aunque ya se conozca el idioma, se puede convertir en una actividad amena que incluya no solo a los niños sino a toda la familia.

Coloque notas adhesivas en objetos domésticos, como platos, mesas, la ventana, juguetes e incluso en la mascota, siempre que sea posible. Aunque el niño aún no lea, al tomar la nota y pronunciar la palabra en voz alta también contribuirá al aprendizaje.

Proponga a su hijo identificar un objeto y adivinar cómo se denomina en alemán. Cuando el pequeño mencione la forma correcta, especialmente si es una palabra desconocida para el adulto, esto refuerza su recuerdo.

Organice cenas familiares en las que todos intenten hablar alemán, aunque sea de forma entrecortada. Al salir de casa, procure usar el idioma, ya sea al pedir una barra de pan o al saludar al vecino. Los niños observarán el esfuerzo y, con el tiempo, imitarán la práctica.

Leer libros

Independientemente de la edad que tenga el menor, adquiera libros ilustrados dirigidos a niños alemanes que están aprendiendo a leer. En ellos aparecen vocablos sencillos que nombran objetos cotidianos, a menudo dentro de contextos temáticos, y se pueden leer en compañía. El aprendizaje del idioma incluye tanto la expresión oral como la ortografía. La exposición temprana resulta beneficiosa, aun cuando el niño aún no esté totalmente preparado; pronto mostrará mayor disposición.

Acuda a la biblioteca local para acceder a una amplia variedad de libros en alemán y para disfrutar de los rincones de lectura, donde otros niños están inmersos en historias. Consulte también si la institución ofrece sesiones de cuentacuentos. Al principio puede resultar intimidante no comprender ninguna palabra y el menor podría mostrarse reticente a volver, pero una persuasión amable y la elección de una historia ya conocida, o repasar el relato en casa antes, facilitan la experiencia.

Revistas de actividades divertidas

Alemania cuenta con una amplia variedad de revistas para todas las edades; algunas presentan animales, otras están compuestas mayormente por historietas. Revistas como Olli & Molli están dirigidas a distintos rangos de edad, desde los tres años en adelante. Se pueden encontrar temáticas tan diversas como la incorporación al jardín de infancia o la visita al parque infantil. Incluyen muchas imágenes, acertijos, carteles y relatos breves pensados para aprender a leer.

Existen otras revistas alemanas que se centran en los intereses particulares de los niños, ya sea caballos, perros o dinosaurios. Al pasar la página, observarán las imágenes y reconocerán alguna palabra aislada.

También es posible hallar historietas reconocidas, como Garfield o Pato Donald, en Alemania; es probable que los niños ya las conozcan y aprecien, lo que facilita su lectura en alemán.

Ver la televisión

Este es un caso en el que ver la televisión puede fomentarse. En Alemania, al menos en los canales principales como ARD y ZDF, la programación infantil es limitada y suele ser educativa.

Para los más pequeños, programas como Die Sendung mit der Maus son sumamente comprensibles y frecuentemente tratan temáticas interesantes, como recorridos por fábricas donde se elaboran objetos divertidos. Por la noche, para la mayoría de los niños alemanes, ver el Sandmännchen constituye un ritual antes de dormir. Se trata de un programa que narra una historia sencilla, tras la cual el hombre de arena esparce arena mágica en los ojos de los niños para inducir el sueño.

Series infantiles populares, como Sesame Street, también cuentan con versiones en alemán, lo que hace el proceso de aprendizaje más cercano. Evidentemente, según la edad de su hijo, puede supervisar la programación o buscar contenidos más apropiados.

Configurar el teléfono, el internet y la televisión en la residencia en Alemania

Facilitar que conozcan a niños alemanes

Cuanto más personal sea la exposición a un idioma, más fácil resulta aprenderlo. Lleve a sus hijos a un parque infantil del vecindario, a una zona de juegos cubierta o incluso al área de juegos de IKEA. En cada ciudad grande existen parques interiores que cobran una tarifa de entrada y ofrecen una amplia gama de actividades, todas frecuentadas por niños alemanes de distintas edades.

Al principio, probablemente no interactúen mucho o prefieran no hablar con otros niños. No obstante, es sorprendente lo abiertos que son los pequeños; es probable que un niño alemán tome bajo su protección al suyo y se comunique con él. El deseo de jugar e integrarse supera el temor y la timidez.

Se recomienda unirse a grupos de juego o encuentros de padres, preferiblemente locales, ya que en los organizados por la comunidad de expatriados suele predominar el inglés. Inscribir a los niños en un jardín de infancia o guardería local, o matricularlos en actividades deportivas o cursos artísticos, según su edad e intereses.

Al principio pueden mostrarse reticentes y alegar que no comprenden nada, pero con el tiempo el deseo de relacionarse con otros niños prevalece.

Contratar a una niñera alemana

En aquellas jornadas o noches en que se busca disponer de tiempo libre para conocer las opciones que Alemania brinda al público adulto, puede considerarse contratar a una niñera alemana para los niños.

Se recomienda buscar una niñera que esté aprendiendo el idioma nativo de los padres (por si ocurre alguna eventualidad) y que reciba la indicación clara de comunicarse en alemán con los niños. De esa forma, podrán leer, ver televisión o jugar, permaneciendo expuestos al idioma.

Jugar en conjunto

Los juegos de mesa no solo reúnen a la familia, sino que también pueden constituir una herramienta eficaz para aprender otro idioma.

Existen juegos sencillos para los niños más pequeños:

  • Ludo (Mensch ärgere Dich nicht), donde se practica el conteo al mover la pieza.
  • Memory, es decir, juego de emparejar pares de imágenes, al que se le añade el reto de nombrar el objeto en alemán.

Y juegos más avanzados para los niños que ya saben leer:

  • Scrabble
  • Stadt/Land/Fluss
  • Scattergories, en la que se proponen categorías que deben completarse con nombres de ciudades, animales o lo que se elija, todos iniciando con la misma letra.

Obviamente, está permitido hacer trampas en ocasiones, pero los niños deben hacerlo también en alemán.

Permita que utilicen aplicaciones y juegos interactivos

Se puede presentar el alemán como una recompensa al permitir que los niños usen su teléfono o iPad, siempre que elijan alguna de las aplicaciones autorizadas que faciliten el aprendizaje del idioma.

Como era de esperar, existen innumerables aplicaciones en el mercado, aunque no todas son apropiadas para cada edad ni para el aprendizaje del alemán. El Goethe‑Institut ha publicado una excelente selección de aplicaciones de calidad que fomentan la lectura y la educación. Asimismo, brinda diversas herramientas para niños pequeños a partir de los tres años, que incluyen desde apps con nuevas historias que los padres pueden relatar, hasta lecturas autónomas para principiantes. También dispone de un juego de memoria en el que los niños deben escuchar palabras en alemán para encontrar la pareja correspondiente.

Al buscar Lesenlernen apps en Google, aparecen numerosas opciones. Una muy sencilla y adorable es Der kleine Drache Kokosnuss. Entre las demás recomendables, se encuentran la aplicación vinculada al programa televisivo Sandmännchen, otro juego de memoria llamado Bo sucht dasselbe«/L16y un juego divertido que, además de enseñar a los niños los nombres de diferentes países, los entretiene durante los viajes mediante el juego de las matrículas.

Para los progenitores de niños que se sienten como pequeños príncipes o princesas, observar la serie Prinzessin Lillifee en la aplicación o en YouTube puede resultar útil.

Ponga en marcha la creatividad

Para despertar el interés de los niños en el idioma y la cultura alemanes, a veces es necesario emplear estrategias creativas.

  • Se pueden organizar eventos temáticos
  • Realice una sesión de repostería preparando galletas alemanas según una receta típica, mencionando las palabras clave durante el proceso (o consulte nuestra receta de apfelstrudel).
  • Visitar un lugar turístico o escénico, o cualquier atractivo que ofrezca la ciudad adoptiva, y aprender algo sobre su historia en alemán mediante palabras clave y la asociación con el entorno
  • Ir a un café o restaurante y realizar el pedido en alemán
  • Ir al mercado y ampliar el vocabulario de verduras y frutas
  • Aprender una canción de cuna alemana o una canción tradicional de temporada y cantarla
  • Buscar un video de manualidades fácil de seguir en alemán y crear una pieza artística como regalo para alguien

Cultura y entretenimiento

Obtener ayuda

Cuando se supera la fase de absorber palabras y de pronunciarlas sin un orden determinado, puede resultar útil considerar la contratación de un tutor. La necesidad dependerá, por supuesto, de la edad y los planes futuros de los niños; por ejemplo, si se piensa matricularlos en un colegio alemán o escuela internacional. No obstante, gran parte del idioma se puede aprender sin ayuda profesional, mediante la inmersión, la práctica y permitiendo que los niños cometan errores.

Directorio Alemania

Escuelas internacionales en Alemania

Con frecuencia, la gramática y la estructura de las oraciones se interiorizan de forma natural. ¿Alguna vez ocurre que algo no suena del todo correcto y se percibe cómo debería ser, sin poder precisar la causa? La gramática del alemán puede resultar compleja y, una vez que se adquieren hábitos o formulaciones erróneas, resultan difíciles de corregir. Incluso los hablantes nativos a veces cometen errores en ciertos aspectos, como el dativo, y la frase resultante no suena adecuada.

Existen numerosos tutores y docentes de alemán como lengua extranjera, algunos de los cuales se especializan en niños, lo que permite que el aprendizaje de la temida gramática resulte (casi) entretenido.

Recursos útiles

Para obtener recomendaciones más concretas sobre materiales de estudio y recursos lúdicos, visite el Goethe‑Institut y consulte la sección Learning German.

Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo convertir el aprendizaje del alemán en una actividad familiar dentro del hogar?

Se puede colocar notas adhesivas con el nombre alemán de los objetos cotidianos (platos, mesa, ventana, juguetes, mascota). Luego pedir al niño que identifique el objeto y pronuncie la palabra en voz alta. Además, organizar cenas en las que todos intenten conversar en alemán, aunque sea fragmentado, y usar el idioma al salir, por ejemplo al pedir una barra de pan o saludar al vecino.

¿Qué tipo de libros debo buscar para que mi hijo empiece a leer en alemán y cómo facilitarlos?

Lo recomendable es adquirir libros ilustrados dirigidos a niños que están aprendiendo a leer, con vocabulario sencillo y contextos temáticos. Se pueden leer juntos, combinando la expresión oral y la ortografía, y aprovechar la biblioteca local que ofrece una gran variedad y sesiones de cuentacuentos. Repasar la historia en casa antes de la visita ayuda a que el niño no se sienta intimidado.

¿Qué revistas infantiles alemanas son adecuadas para fomentar la lectura y el vocabulario?

En Alemania hay revistas como Olli & Molli, orientadas a niños desde los tres años, que incluyen imágenes, acertijos, carteles y relatos breves diseñados para aprender a leer. También existen publicaciones especializadas en intereses como caballos, perros o dinosaurios, e historietas conocidas como Garfield o Pato Donald que facilitan la lectura en alemán. Cada página permite reconocer palabras aisladas mientras se disfruta del contenido visual.

¿Qué beneficios ofrece la International School on the Rhine para familias expatriadas en la zona de Düsseldorf‑Neuss‑Colonia?

La International School on the Rhine, ubicada en la región de Düsseldorf‑Neuss‑Colonia, ofrece educación internacional de calidad con jornada completa en un entorno multilingüe. Su programa académico destaca por el apoyo individualizado a los estudiantes y una amplia oferta de actividades extracurriculares, dentro de un sistema no selectivo orientado a la preparación universitaria. Es una opción útil para familias expatriadas que buscan una educación integral en alemán e inglés.

¿Cómo usar notas adhesivas en objetos del hogar para enseñar vocabulario en alemán a mi hijo?

Colocar notas adhesivas con el nombre en alemán sobre objetos domésticos permite que el niño vea la palabra cada vez que los ve y la pronuncie en voz alta. Se le puede invitar a identificar el objeto y adivinar su denominación, reforzando la memoria cuando menciona la forma correcta. Esta práctica sencilla se complementa con usar el idioma al pedir una barra de pan o al saludar al vecino, haciendo del alemán una parte natural del día a día.

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