
Contenido de esta guía
- Cultura y sociedad de Catar
- Roles de género en Catar
- Saludar y conocer a personas en Catar
- Conversación y comunicación en Catar
- Ropa y código de vestimenta en Catar
- Etiqueta al comer en Catar
- Socializar en Catar
- Relaciones en Catar
- Cultura laboral y empresarial en Catar
- Compras y servicios en Catar
- Celebraciones en Catar
- Variaciones regionales
- Consejos sobre cultura y etiqueta en Catar
- Recursos útiles
Esta práctica guía sobre la cultura local y la etiqueta social en Catar permite conocer los misterios de este país del Golfo y disfrutar la vida como expatriado.
La cultura en Catar combina elementos del pasado y del futuro: tradiciones ancestrales y la infraestructura de un mundo ultramoderno. Esta guía aborda los siguientes temas:
- Cultura y sociedad de Catar
- Idioma
- Religión
- Identidad nacional
- Roles de género en Catar
- Derechos de las mujeres en Catar
- Saludar y conocer personas en Catar
- Conversación y comunicación en Catar
- Temas tabú
- Formalidades
- No ir directamente al punto
- Lenguaje corporal en Catar
- Vestimenta y código de vestuario en Catar
- Indumentaria nacional
- Etiqueta en la mesa en Catar
- Aceptar invitaciones
- Ser invitado a una vivienda
- Etiqueta en restaurantes
- Socializar en Catar
- Vida nocturna en Catar
- Relaciones en Catar
- Escena local de citas
- Escena de citas para expatriados
- Familia
- Matrimonio
- Relaciones entre personas del mismo sexo
- Cultura laboral y empresarial en Catar
- La paciencia es un regalo
- Compras y servicios en Catar
- Atención al cliente
- Horario de atención
- Celebraciones en Catar
- Feriados
- Ramadán
- Cumpleaños
- Regalos
- Variaciones regionales
- Consejos sobre cultura y etiqueta en Catar
- Recursos útiles
Cultura y sociedad de Catar
En Catar, las tradiciones ancestrales y la arquitectura del desierto árabe conviven con impresionantes horizontes urbanos, establecimientos gastronómicos de renombre mundial y automóviles de lujo. Además, numerosas oportunidades laborales, junto con la alta calidad de vida, atraen a millones de extranjeros a este país soleado. Por ello, Catar constituye hoy un fascinante mosaico cultural y alberga la segunda comunidad expatriada más numerosa del planeta.
Más allá de una economía en auge, que ha crecido de forma sostenida en las últimas décadas, Catar ha destinado importantes recursos a la cultura, con museos de fama internacional, galerías de arte, festivales de cine y conciertos al aire libre. Sin olvidar su pasado, la nación busca proyectarse como innovadora y trabaja intensamente para transformar la imagen tradicional que se tiene en el exterior.
Idioma
El idioma oficial de Catar es el árabe. Aun así, el inglés se utiliza ampliamente en el territorio y, entre la numerosa comunidad expatriada, el persa y el urdu son frecuentes. Conocer algunas palabras y expresiones en árabe puede evidenciar el interés por el país y su lengua, facilitando una integración más fluida.
Introducción al árabe: idioma oficial de Catar
Religión
El islam es la religión oficial en Catar, y el régimen y gobierno están vinculados a la sharia islámica. La mayoría de los cataríes son musulmanes; sin embargo, la legislación no impone restricciones a otras identidades religiosas. Según el sitio web del gobierno Hukoomi, la normativa catarí garantiza la libertad religiosa, y la sociedad presenta un alto nivel de tolerancia hacia diferentes sistemas de creencias. No obstante, los visitantes y expatriados deben respetar la fe islámica del país y su gente.
Identidad nacional
La población catarí desciende de los beduinos, grupos nómadas de habla árabe que habitaban los desiertos de Oriente Próximo y mantenían una tradición de hospitalidad generosa. No obstante, la sociedad de Catar tiende a ser bastante conservadora en la mayoría de los ámbitos, bajo una fuerte influencia de las tradiciones islámicas. La familia, los rasgos arquitectónicos tradicionales, los objetos vinculados al pasado nacional (como el nomadismo del desierto, las tiendas y alfombras beduinas, los camellos, el comercio marítimo y las perlas) y las imágenes del gobernante son símbolos patrióticos relevantes.
La nacionalidad y la ocupación constituyen la base de la estructura social en Catar. La práctica de contratar trabajadores extranjeros ha generado un sistema en el que determinadas nacionalidades se concentran en sectores laborales específicos, con salarios que varían según la procedencia. La mayor división se da entre ciudadanos y residentes extranjeros, con subgrupos definidos por la región de origen, la genealogía y las costumbres culturales. Paralelamente, los cataríes se clasifican internamente según su afiliación tribal, su secta religiosa y sus vínculos históricos con los patrones de asentamiento.
A pesar de ser el país más rico del mundo, Catar muestra una marcada desigualdad social. El país está abordando esta situación mediante la implementación de amplios programas de bienestar, que incluyen atención médica gratuita, educación primaria y universitaria, subsidios para vivienda y servicios básicos a precios reducidos. En los últimos años, se han creado instituciones que brindan apoyo a familias de bajos ingresos y a personas con discapacidad a través de programas de educación y capacitación laboral.
Roles de género en Catar
En la sociedad catarí prevalece una proporción muy alta de hombres respecto a mujeres; los hombres superan a las mujeres en más de tres a uno. Esta diferencia se debe mayormente a la gran cantidad de expatriados masculinos. El desequilibrio de género representa un reto para Catar, ya que refuerza normas de género y genera una desigualdad de derechos entre hombres y mujeres.
A pesar de los intentos por equilibrar la cultura tradicional y la moderna, los valores y costumbres de la vieja era en Catar, como los espacios públicos segregados por género, continúan presentes y forman parte de la identidad nacional. Obstáculos legales, entre ellos la ley de tutela masculina, y factores culturales limitan la posibilidad de que las mujeres alcancen su máximo potencial. Esta restricción impacta negativamente tanto a mujeres como a hombres, y, por ende, al país en conjunto.
Las repercusiones se reflejan en el Índice de Progreso de Género, elaborado por la escuela de negocios INSEAD. En dicho índice, Catar se ubicó entre los cinco últimos países en igualdad de género, ocupando el puesto 117 de 122 evaluados. Esta posición sitúa a Catar como una de las sociedades más desiguales del planeta.
Derechos de las mujeres en Catar
A pesar de la brecha en igualdad de género, las mujeres gozan de derechos en Catar: pueden votar, postularse a elecciones locales, viajar al exterior, participar en todos los ámbitos de la vida pública y social, y acceder a la educación. De hecho, la mayoría de los estudiantes de universidades cataríes son mujeres, lo que les otorga una presencia destacada en entornos profesionales y académicos. Por ello, la tasa de participación femenina en la fuerza laboral supera la media mundial (51 %). Además, el gobierno de Catar prevé que los índices de empleo femenino continúen en aumento. La mayor parte de la población catarí percibe de forma positiva la participación de la mujer en el mercado laboral. Asimismo, muchas mujeres admiran a Su Alteza Sheikha Moza bint Nasser, presidenta de Qatar Foundation for Education, Science, and Community Development, y aspiran a desarrollarse laboral y académicamente en todos los niveles de la sociedad.
Entre los principales obstáculos para el empleo femenino se encuentran las responsabilidades familiares. La familia constituye la base de la estructura social catarí y, en una sociedad mayormente patriarcal, el hombre ocupa la posición de cabeza. No obstante, el divorcio es legal en Catar y las cifras de divorcio han aumentado de forma constante, sobre todo entre parejas jóvenes.
Mujeres expatriadas y viajeras suelen señalar que se sienten seguras en Catar, aunque es frecuente observar miradas invasivas. En casos menos habituales, se reportan incidentes de seguimiento por parte de vehículos o dentro de centros comerciales. A pesar de estas situaciones —que constituyen conductas ilícitas—, Catar mantiene una reputación de país seguro con una baja tasa de criminalidad.
Saludar y conocer a personas en Catar
El saludo verbal más habitual en los países del Golfo – Salam alaykum (literalmente, «paz sea contigo») – también lo emplean personas que no profesan la fe islámica. Esta forma de saludo se utiliza incluso en reuniones oficiales, y la respuesta adecuada es wa alaykum as-salam (literalmente, «y sobre ti sea la paz»).
El modo de saludar varía según el género en Catar. Por ejemplo, los hombres suelen estrechar la mano derecha como saludo formal. En un entorno informal y con una persona de confianza, es posible besarse en la mejilla (tres besos en la mejilla derecha). Cuando se trata de familiares o amigos cercanos, se puede saludarse tocándose la nariz dos veces. Las mujeres aplican el mismo protocolo al saludar de forma formal; con familiares y amigos íntimos, también se besan en la mejilla (tres veces del lado derecho) y suelen abrazarse.
Las normas de saludo difieren entre hombres y mujeres, por lo que lo más recomendable es esperar a que la persona catarí tome la iniciativa. Generalmente, hombres y mujeres no se tocan; algunas mujeres cataríes pueden sentirse cómodas estrechando la mano a un hombre, mientras que otras prefieren no hacerlo. De igual forma, algunos hombres pueden abstenerse de extender la mano a una mujer o incluso de sentarse a su lado. La forma más segura de saber si una mujer acepta un saludo de mano es guardar cierta distancia y observar si ella tiende la mano. En caso afirmativo, se puede estrecharla; de lo contrario, puede sonreír, saludar verbalmente o colocar la mano derecha sobre el corazón como gesto de saludo. Asimismo, si una mujer junta ambas manos, eso indica que prefiere no estrecharlas.
Conversación y comunicación en Catar
Temas prohibidos
Al ser un país conservador, se recomienda abstenerse de conversar sobre sexo, religión o política en Catar. Incluso si esas opiniones le parecen razonables, es preciso considerar que provienen de una perspectiva diferente (posiblemente occidental). Asimismo, conviene tener presente que criticar al emir constituye delito según la constitución, y expresar comentarios negativos sobre el profeta Mahoma se considera ofensivo.
Se sugiere no formular preguntas personales a los residentes, particularmente sobre las mujeres de su familia, y evitar elogios excesivos a sus posesiones materiales. La privacidad familiar constituye un valor esencial para la mayoría de los árabes.
Formalidades
Los cataríes perciben que los residentes extranjeros no conocen todas las tradiciones locales; sin embargo, la jerarquía debe respetarse dentro de las organizaciones cataríes. La autoridad suele seguir la estructura jerárquica (de mayor a menor) o la edad, y los mayores gozan de gran estima en la sociedad de Qatar.
Al igual que en otras naciones del Oriente Medio, el estatus tiene gran relevancia en Qatar, por lo que es conveniente emplear los títulos siempre que sea posible. En caso de duda, conviene consultar con alguien antes de proceder.
No vaya directamente al punto
Antes de iniciar cualquier conversación – charla informal, entrevistas de trabajo o reuniones de negocios – resulta cortés preguntar por la salud de la otra persona (sin entrar en detalles) y por asuntos triviales. La otra parte hará preguntas similares. Esta presentación puede extenderse bastante, pues nadie desea interrumpir el ritual.
Lenguaje corporal en Catar
Un componente esencial para comprender la cultura y la etiqueta social en Catar consiste en conocer los códigos de conducta relacionados con el lenguaje corporal y el contacto físico. A continuación, se describen algunos aspectos clave.
Gestos con las manos
Los gestos con las manos en Catar son asuntos delicados y pueden conllevar sanciones legales, que van desde multas hasta penas de prisión. Para no ser malinterpretado, es aconsejable abstenerse de los siguientes gestos:
- Incluir el dedo índice para indicar a alguien que se acerque o para señalar a una persona o un objeto; en su lugar, utilice la palma de la mano.
- Realizar el gesto de pulgar arriba, ya que posee una connotación ofensiva similar al dedo medio en países occidentales.
- Cruzar las piernas, pues puede interpretarse como arrogancia o falta de respeto, sobre todo al estar sentado frente a una persona mayor o a alguien de rango superior.
- Mostrar la suela del zapato o hacer cualquier movimiento con los pies frente a otras personas.
Comunicación no verbal
En la cultura árabe, el lenguaje corporal o la comunicación no verbal es frecuente, y se reconoce a través de gestos como los siguientes:
- Juntar la punta de todos los dedos mientras se extiende la mano indica que se debe esperar o tener paciencia.
- Extender la mano con la palma hacia abajo y, de forma repentina, girarla hacia arriba equivale a preguntar “¿Por qué?” o “¿Qué?”.
- Inclinar la cabeza hacia un lado acompañado de una sonrisa suele expresar afirmación.
- Inclinar la cabeza hacia atrás, levantando la barbilla y las cejas, comunica negación.
- Poner la mano derecha sobre el corazón constituye una forma cálida de saludar.
- Levantar rápidamente las cejas de arriba a abajo con expresión seria indica que algo no es satisfactorio.
Contacto físico
La legislación religiosa en Catar prohíbe que hombres y mujeres solteros se toquen. La única excepción es el apretón de manos en una salutación formal, que puede omitirse como señal de respeto. Sin embargo, tocar los brazos o los hombros mientras se conversa es bastante frecuente entre personas del mismo sexo que comparten un nivel de intimidad.
Ropa y código de vestimenta en Catar
Vestimenta nacional
La sociedad catarí está muy influenciada por costumbres islámicas, por lo que el código de vestimenta suele ser tradicional y conservador. Tanto mujeres como hombres utilizan la indumentaria nacional. Los hombres árabes cataríes suelen llevar una túnica larga y blanca (thawb) sobre pantalones y una camiseta interior, acompañada de sandalias elegantes y un keffiyeh (pañuelo blanco que cubre la cabeza) sujetado con una cuerda negra. Por su parte, las mujeres árabes cataríes visten un vestido negro de largo completo (abaya), habitualmente sobre ropa occidental, y algunas también usan velo (hijab). La vestimenta tradicional femenina a menudo lleva bordados en oro o plata. Aunque sigue siendo conservadora, la ropa de las mujeres cataríes es considerablemente menos formal que en la Saudi Arabia.
En eventos formales, la vestimenta habitual para los hombres en la oficina consiste en camisa de manga larga, corbata y pantalón ligero. Los trajes completos se reservan para reuniones de negocio de gran relevancia. Para las mujeres, la ropa de trabajo aceptada incluye vestidos o pantalones/faldas (siempre de longitud bajo la rodilla), con escote discreto y mangas que cubran al menos la mitad del brazo.
Aunque los cataríes locales utilizan la indumentaria tradicional, no esperan que los visitantes la adopten. No obstante, existen normas de vestimenta que deben respetarse. Los hombres deben abstenerse de usar pantalones cortos ni camisetas sin mangas en la vía pública. Las mujeres deben evitar prendas reveladoras que no cubran hombros y rodillas, o que resulten ajustadas o transparentes, en los espacios públicos. Esta normativa también se aplica a las public beaches. Tanto hombres como mujeres deben no usar bikinis ni trajes de baño. Sin embargo, la flexibilidad aumenta en resorts y hoteles, donde los visitantes pueden llevar ropa de playa (salvo bikinis muy pequeños o ropa interior tipo tanga, por ejemplo).
El código de vestimenta constituye un tema serio para las autoridades, y su incumplimiento puede acarrear sanciones previstas en el código penal. En 2012, una organización no gubernamental catarí inició una campaña informativa dirigida a los numerosos residentes extranjeros sobre las normas de decoro público.
Etiqueta al comer en Catar
Aceptar invitaciones
Recibir una invitación a la casa de un catarí representa una oportunidad valiosa para conocer una cultura diferente y acercarse a la población local. Cuando se respetan las normas de comportamiento, los cataríes suelen mostrar una hospitalidad y cordialidad notables.
No obstante, al ser invitado a una residencia, no se debe asumir que se puede asistir con la pareja o la familia; no es habitual que los cataríes reciban a parejas o grupos familiares. Si desean la presencia de acompañantes, lo indicarán al momento de la invitación, y en caso de hacerlo, no siempre se sentará el grupo junto. Asimismo, resulta cortesía, aunque no es obligatorio, llevar un presente pequeño (dulces, flores o recuerdos para el hogar) o un plato para compartir.
Ser invitado en la casa de alguien
Al llegar a la vivienda del anfitrión, es costumbre retirar los zapatos antes de entrar al majlisla sala de recepción para visitas, y recibir (con la mano derecha) cualquier alimento o bebida que le ofrezca el anfitrión. En la cultura árabe, compartir una comida simboliza afecto y refuerza lazos, por lo que rechazar la hospitalidad se considera descortés.
Cuando haya alcanzado saciedad, deje una porción mínima en el plato; el anfitrión comprenderá. No resulte extraño si le invitan a sentarse (con las piernas cruzadas) en el suelo y a comer con las manos. En caso de que no se sienta cómodo, el anfitrión puede proporcionar cubiertos, y siempre se sirve primero a las personas mayores. Antes de comenzar a comer o beber por primera vez, pronuncie “Bismillah”; al concluir la comida, diga “Alhamdulillah” como agradecimiento.
Por último, es fundamental avisar con antelación antes de presentarse en la casa de una familia árabe, ya que el respeto a la intimidad del hogar tiene gran importancia.
Etiqueta al comer en restaurantes
Al comer en restaurantes, es posible solicitar al mesero con la palma de la mano, evitando señalar con el dedo índice. En contextos formales, conviene observar la distribución de los asientos. Asimismo, es habitual discutir el importe de la cuenta, y normalmente el cliente catarí prevalece. El establecimiento suele incluir un cargo por servicio; si no lo hace, se considera apropiado dejar una propina del 10 %.
Los mejores restaurantes de Doha que todo expatriado debería probar
Socializar en Catar
Los expatriados constituyen casi el 85 % de la población total de Catar. La mayor parte de estas personas reside en complejos residenciales o en edificios de departamentos que sus empleadores les proporcionan; por ello, con frecuencia, el primer encuentro con otros extranjeros ocurre en esos entornos.
Al llegar al país, es posible afiliarse a diversas asociaciones que facilitan el encuentro con personas que comparten intereses similares. Asimismo, muchos futuros residentes se inscriben en foros en línea antes de su llegada, lo que les permite conectarse con expatriados experimentados y recibir recomendaciones.
No obstante, relacionarse con la comunidad local puede resultar más desafiante que hacerlo con otros extranjeros. La ausencia de conocimientos de árabe y las costumbres religiosas pueden representar obstáculos para una integración completa.
Vida nocturna en Catar
La vida nocturna de Catar se concentra en Doha, donde es posible escoger entre discotecas, conciertos, salones, bares y restaurantes. La mayoría se encuentran alrededor o dentro de hoteles internacionales. No obstante, hay que tener en cuenta que consumir alcohol en público está prohibido en Catar y solo los establecimientos con licencia pueden vender bebidas alcohólicas. También está prohibido aparecer en la vía pública bajo los efectos del alcohol.
Para quienes prefieren las mañanas, existen numerosas actividades en Catar. Los hoteles más grandes ofrecen servicios como brunch, tratamientos de spa, piscinas y saunas. Los centros comerciales ofrecen más que tiendas; suelen incluir salas de cine, cafeterías informales, salones de belleza, complejos deportivos, restaurantes e incluso galerías de arte.
Alturas: los mejores bares y terrazas en la azotea de Doha
Durante Ramadán, está prohibido comer o beber en la vía pública desde el amanecer hasta la puesta del sol, incluso para personas no musulmanas. Es probable que los restaurantes no estén abiertos en esos horarios.
Relaciones en Catar
Escenario de citas locales
Salir con un catarí sigue normas bastante específicas. Las parejas pueden comunicarse por teléfono, mensaje de texto o correo electrónico, pero el encuentro cara a cara solo es posible cuando los acompañan familiares. En esa situación, el joven hombre puede observar a la joven mujer sin velo. Sin embargo, la relación sólo se permite si ya existe la intención de contraer matrimonio. Durante ese tiempo se discuten las condiciones del enlace, que pueden incluir, por ejemplo, la voluntad de la novia de trabajar después del matrimonio o de ser la única esposa. Una vez alcanzado un acuerdo definitivo, la pareja organiza una sesión de orientación prematrimonial.
Escenario de citas para expatriados
No es habitual que un expatriado mantenga una relación amorosa con una persona catarí. La razón principal radica en que la mayoría ya está comprometida con otro catarí. Además, las mujeres occidentales suelen ser más liberales en cuanto a costumbres sociales, lo que no coincide con los valores de los hombres cataríes (o musulmanes) en general. Otro aspecto relevante es que los matrimonios entre hombres musulmanes y mujeres cristianas no están permitidos en Catar, salvo que cuenten con la autorización de los tribunales de la Sharía.
Por ello, la autorización para contraer matrimonio con un catarí está condicionada a la conversión al Islam, lo que reduce las probabilidades de iniciar una relación romántica. Incluso cuando la persona ya profesa el Islam pero proviene de otro país, la situación puede presentar complicaciones.
Según información de Hukoomi, los hombres cataríes que deseen casarse con mujeres no cataríes deben obtener la autorización del Comité de Matrimonios, la cual puede ser rechazada. Ante dichos inconvenientes, la situación más frecuente en Catar consiste en que los extranjeros mantengan relaciones con otros extranjeros. No obstante, es necesario que los expatriados conozcan que algunas manifestaciones públicas de afecto, como besos o abrazos, están prohibidas en espacios de uso familiar; dichas conductas pueden acarrear una multa o la expulsión del lugar.
Familia
La familia constituye el pilar de la sociedad catarí y se entiende como un conjunto más amplio que el núcleo doméstico. Tras contraer matrimonio, la mujer continúa perteneciendo al linaje paterno, aunque se incorpora parcialmente al de su cónyuge. La preferencia suele ser residir junto a, o al menos cerca de, los miembros de la familia del marido, ya sea en un mismo hogar extendido, en recintos familiares cerrados con viviendas independientes, o en el mismo barrio.
Aunque se han adaptado a las exigencias de la actualidad, la mayoría de los matrimonios en Catar siguen siendo concertados. Cada vez es más habitual que jóvenes se conozcan en el ámbito laboral o académico y elijan a sus posibles cónyuges de manera autónoma. No obstante, el proceso de concertación permanece idéntico y ambos contrayentes mantienen la posibilidad de rechazarlo. Previo a la ceremonia, los cataríes están obligados a participar en varios programas de orientación y educación prematrimonial. Asimismo, la realización de un examen médico antes del matrimonio es obligatoria para todos, con el objetivo de reducir riesgos genéticos.
Matrimonio
Las ceremonias matrimoniales musulmanas en Catar se celebran ante el Tribunal de la Sharia. No existe una alternativa de matrimonio civil para personas no musulmanas; sin embargo, ciertas embajadas y iglesias pueden llevar a cabo matrimonios para no cataríes, ya que la convivencia como pareja sin estar casada no está permitida.
Si bien la poliginia está respaldada por la religión y la legislación, ya no se practica en Catar. De hecho, la esposa tiene la posibilidad de divorciarse si su cónyuge contrae matrimonio con otra mujer. Además, las tasas de divorcio han ido en aumento desde 1980.
Las bodas pueden abarcar varios días y comprender más de una celebración. Por lo general, las mujeres se reúnen en una zona de la vivienda y los hombres en otra. En la última noche, la pareja se encuentra acompañada de los familiares del novio y de algunos amigos cercanos.
Las mujeres suelen vestir vestidos y los hombres llevan thobes y espadas; también pueden optar por un traje u otra vestimenta apropiada para la boda. En la noche especial, el novio usa una capa negra sobre un thobe blanco y la novia se presenta con un vestido tradicional blanco.
Relaciones entre personas del mismo sexo
Las relaciones entre personas del mismo sexo son ilegales en Catar y pueden conllevar sanciones, según la ley islámica de la Sharia. La pena por mantener relaciones sexuales del mismo sexo con personas mayores de 16 años es de siete años de prisión. La normativa también establece que los creyentes no deben participar ni apoyar la homosexualidad.
A pesar de estas leyes, rara vez se detiene y castiga a personas por delitos homosexuales. Esto se debe a que el Islam otorga gran importancia al derecho a la privacidad individual. En consecuencia, si un hecho no se produce en la esfera pública, suele considerarse un asunto entre la persona y Dios.
Cultura laboral y empresarial en Catar
La paciencia es un don
Las reuniones de negocios en Catar pueden prolongarse más que en los países occidentales. Esto se debe a los diferentes rituales culturales y al carácter más relajado y pausado de la gente del Golfo. La puntualidad tampoco es tan rigurosa, por lo que no se considera ofensivo que la reunión comience con cierto retraso.
También es habitual entablar una conversación informal antes de pasar directamente a los asuntos profesionales. Si se omite, es probable que se perciba como una señal de impaciencia o falta de interés personal. Los cataríes suelen tomarse el tiempo para preguntar sobre la salud, la familia, conocidos en común, entre otros temas. Se valorará positivamente que se intente mantener el diálogo.
Una vez que se inicie formalmente la discusión de negocios, pueden producirse interrupciones por horarios de oración, llamadas telefónicas o consultas de colegas. Además, conviene evitar manifestar cualquier señal de molestia o impaciencia. Por último, es importante tener presente que la jornada laboral estándar se extiende de domingo a jueves, de 7:30 a 12:00 y de 15:30 a 19:00.
Cultura laboral y etiqueta empresarial en Catar
Compras y servicios en Catar
Servicio al cliente
Se suele comentar que el acto de comprar es prácticamente un deporte nacional en Catar, y la razón resulta evidente. Desde recorrer los tradicionales souks (mercados) hasta visitar los imponentes centros comerciales de última generación, la población local muestra gran habilidad para transar. Pero, ¿qué ocurre cuando surge algún inconveniente? ¿Qué nivel de atención al cliente se puede anticipar?
Según indica Hukoomi, «la Ley de Protección al Consumidor brinda cobertura a todos los productos y servicios, tanto los que se cobran como los que se entregan sin costo alguno. La normativa permite a los ciudadanos crear sociedades y grupos de defensa del consumidor, los cuales facilitan información, resguardan intereses, y canalizan quejas y reclamaciones ante las autoridades competentes».
Algunos números útiles para líneas de atención al cliente.
Horario de atención
- Los bancos están abiertos de 7:30 a 13:00, de domingo a jueves.
- Los centros comerciales funcionan de 10:00 a 22:00 (los bancos dentro de los centros comerciales suelen respetar el horario del centro) – de domingo a domingo.
- Los horarios comerciales varían durante el mes sagrado del Ramadán.
Celebraciones en Catar
Días festivos
Catar cuenta con cuatro feriados nacionales, que se describen a continuación:
- Día Nacional de Catar: 18 de diciembre (anual);
- Día Nacional del Deporte, el martes de la segunda semana de febrero (anual);
- Eid Al‑Fitr, la celebración sagrada también llamada Festival del Fin del Ayuno, que señala el término del Ramadán;
- Eid Al‑Adha, la celebración sagrada también conocida como Festival del Sacrificio; segundo de los dos festivos islámicos que se conmemoran a nivel mundial cada año.
En diferentes puntos del país se realizan actividades especiales para conmemorar estos feriados, entre ellas eventos culturales, conciertos y exhibiciones de fuegos artificiales.
Ramadán
El Ramadán es el mes sagrado para los musulmanes. Durante este período, los musulmanes deben ayunar entre el amanecer y la puesta del sol. Por ello, durante las horas diurnas el país se mantiene relativamente tranquilo. Sin embargo, al bajar el sol, los residentes disfrutan de un ambiente festivo casi todas las noches de la semana. Actualmente, el Ramadán se celebra en época de verano, pero no existe una fecha exacta, ya que, como ocurre con muchos eventos del calendario islámico, depende del ciclo lunar. No está permitido comer o beber en público durante el Ramadán, salvo para niños pequeños, mujeres embarazadas o menstruantes, personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas.
Cumpleaños
Celebrar los cumpleaños no forma parte de la tradición islámica; sin embargo, no existe un texto explícito que lo prohíba. En Qatar, festejar el cumpleaños de un niño es habitual y puede generar efectos positivos.
Regalos
En la cultura islámica se fomenta el intercambio de obsequios, sobre todo durante el Ramadán. Los musulmanes pueden dar y recibir presentes como perfumes, ropa y ganado, aunque el regalo más tradicional del Islam es la comida.
Variaciones regionales
La población de Catar es mayormente urbana y costera: el 70 % de los residentes vive en la ciudad capital, Doha, que también concentra los principales centros administrativos, comerciales y culturales. Solo algunos cataríes conservan el estilo de vida nómada tradicional de épocas pasadas, principalmente en el norte de la península, donde aún se observan vestigios escasos de vegetación y áreas de agricultura irrigada.
Los ciudadanos cataríes representan solo una pequeña proporción (15 %) de la población total actual (aproximadamente 2,7 millones de personas) y están concentrados en una zona limitada del país; por ello, la variación cultural, normativa y de comportamiento entre regiones es reducida. Dado que la cantidad de trabajadores extranjeros – mayormente de Pakistán, India e Irán – supera ampliamente a la población nativa, es posible observar una mezcla vibrante de influencias culturales. Por ese motivo, Catar cuenta con una escena gastronómica rica y diversa.
Consejos sobre cultura y etiqueta en Catar
Catar es un país sumamente tradicional, aunque su aspecto moderno y occidental puede inducir a olvidar su patrimonio conservador. Por ello, resulta indispensable respetar la cultura y la etiqueta social en Catar. Cumplir con los códigos de conducta evita malentendidos o conflictos con la legislación. Los siguientes consejos, publicados por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Catar, pueden resultar útiles:
- No está permitido expresar ciertas emociones en público, pues la legislación puede conllevar arresto y prisión.
- Se debe abstener de fotografiar instalaciones militares o a otras personas sin su consentimiento, particularmente a mujeres árabes.
- Es necesario ponerse de pie para saludar a los recién llegados, sobre todo a personas mayores o de alto rango. Se aconseja emplear el saludo islámico salamu alaykum con los mayores.
- Se debe usar la mano derecha al recibir bebidas ofrecidas.
- Se agita la taza de café árabe si no se desea una reposición.
- Al presentarse un hombre ante una mujer catarí, debe evitar estrechar su mano a menos que ella la ofrezca primero.
- No corresponde ofrecer a los invitados musulmanes bebidas alcohólicas ni alimentos que contengan carne de cerdo.
- Los no musulmanes pueden consumir bebidas alcohólicas en hoteles (con permiso especial) o en sus domicilios, pero no pueden presentarse en público bajo los efectos del alcohol.
- Los no musulmanes no están obligados a ayunar durante el mes sagrado de Ramadán; sin embargo, deben abstenerse de comer, beber y fumar en público desde el amanecer hasta el anochecer.
- Al ingresar a un Majlis (sala de recepción en una vivienda privada) se debe quitar el calzado. Si lo acompaña una mujer, debe dirigirla a otra sala destinada a damas. Es conveniente consumir algo antes de iniciar la conversación; compartir una comida con el anfitrión le agradará.
- El país mantiene una política de tolerancia cero respecto al uso y tenencia de drogas ilegales. Asimismo, está prohibida la importación de carne de cerdo.
Recursos útiles
A continuación, se presentan algunos enlaces que amplían la información sobre la cultura y la etiqueta social en Catar:
- Portal oficial de gobierno electrónico de Catar
- Ministerio de Relaciones Exteriores
- Consejo Nacional de Turismo
- Enciclopedia Britannica
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el idioma oficial de Catar y qué otras lenguas se utilizan habitualmente?
El árabe es el idioma oficial de Catar. Sin embargo, el inglés está muy extendido en todo el territorio y, entre la comunidad expatriada, el persa y el urdu también son frecuentes.
¿Qué nivel de libertad religiosa se respeta en Catar?
Aunque el islam es la religión oficial y el gobierno está vinculado a la sharia, la normativa garantiza la libertad religiosa. La sociedad catarí muestra un alto grado de tolerancia hacia distintas creencias.
¿Qué elementos forman parte de la identidad nacional catarí?
La identidad se basa en la herencia beduina, con símbolos como la arquitectura del desierto, alfombras y tiendas tradicionales, los camellos, el comercio marítimo y las perlas. También se valoran las imágenes del gobernante y la hospitalidad generosa.
¿Cómo se diferencia la estructura social entre ciudadanos cataríes y expatriados?
Existe una clara división entre ciudadanos y residentes extranjeros, con subgrupos definidos por origen, genealogía y costumbres. Los expatriados suelen concentrarse en sectores laborales específicos y sus salarios varían según la nacionalidad.
¿Qué programas de bienestar ofrece el Estado para reducir la desigualdad social?
El gobierno brinda atención médica gratuita, educación primaria y universitaria sin costo, subsidios de vivienda y servicios básicos a precios reducidos. Además, ha creado iniciativas de apoyo para familias de bajos ingresos y personas con discapacidad mediante educación y capacitación laboral.

